Venezuela rechaza informe de la ONU: "Está plagado de falsedades"
El canciller del régimen Jorge Arreaza se pronunció sobre el informe de las Naciones Unidas que acusa a Maduro de ser cómplice de crímenes de lesa humanidad
Canciller Jorge Arreaza desmiente delitos de lesa humanidad
 

El gobierno en disputa de Venezuela desestimó el informe elaborado por la Organización de las Naciones Unidas que acusa al régimen de Maduro por delitos de lesa humanidad, asegurando que el documento está "plagado de falsedades".

El canciller de relaciones exteriores madurista, Jorge Arreaza, sentenció que fue "elaborado a distancia, sin rigor metodológico alguno, por una misión dirigida contra Venezuela y controlada por gobiernos subordinados a Washington".

Arreaza recordó que el régimen que representa ya había rechazado el pasado la misión de investigación en el país suramericano.

"Desde el 2 de diciembre de 2019 hemos afirmado que no reconocemos ningún mecanismo politizado e inquisidor, creado con fines ideológicos por países con pésimos récords en Derechos Humanos, para agredir a Venezuela y tratar de dañar la relación con la oficina de la Alta Comisionada (Michelle Bachelet)", precisó.

Reiteró la "cooperación" de Caracas con el Consejo para los Derechos Humanos de la ONU y argumentó que la misma "se ha generado de manera coordinada y constructiva" con la oficina de Bachelet. "Los avances han sido notorios y así lo ha reconocido Bachelet al anunciar la renovación de la relación", zanjó

La Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos reveló qué Nicolás Maduro y los ministros de Defensa fueron partícipes de desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, abusos sexuales y tortura en un exhaustivo informe de 443 páginas.

La comitiva investigó 223 casos, de los cuales 48 se incluyen como estudios de casos exhaustivos. Adicionalmente examinaron otros 2.891 casos para corroborar los patrones de violaciones y delitos.

La misión constató que el Gobierno, los agentes estatales y los grupos que trabajaban con ellos habían cometido violaciones flagrantes de los derechos humanos de hombres y mujeres en Venezuela. Identificó patrones de violaciones y crímenes altamente coordinados de conformidad con las políticas del Estado y parte de un curso de conducta tanto generalizado como sistemático, constituyendo así crímenes de lesa humanidad.