Habla presunto testaferro de Maduro: "Él es un gran presidente"
Alex saab, acusado por Estados Unidos de blanquear millones de dólares en esa nación, habló por primera vez desde la prisión donde se encuentra confinado en Cabo Verde
Asegura que Maduro enfrenta un bloqueo inhumano
 

Reproduce este artículo

A través de su defensa, el empresario colombiano Alex Saab se refirió por primera vez al Gobierno en disputa de Nicolás Madur,  asegurando que enfrenta un "bloqueo inhumano" por parte de Estados Unidos.

El pasado jueves se reactivaron los trámites del proceso judicial que definirá si Cabo Verde extradita o no a Álex Saab, solicitado por lavado de activos y corrupción, conectado con el régimen venezolano.

"El enviado especial Álex Saab, asegura no tener ninguna cuenta bancaria vinculada a su nombre en Liechtenstein, ni $700 millones", afirmó su defensa, una semana después de que USA dijera que el monto está vinculado al negocio de las llamadas cajas Clap.

La defensa del señalado testaferro de Nicolás Maduro, sin embargo, continúa denunciando supuestos atropellos judiciales y físicos que viene sufriendo Saab, a quien califican como un enviado especial de Maduro.

El diario El Tiempo de Colombia reveló una entrevista con la defensa de Saab, que no solo insiste en que es víctima de torturas, sino que niegan que tenga nexo con los 700 millones de dólares congelados recientemente por agentes federales."A pesar de torturas, de haberme cortado más de 26 veces los brazos y dado más de 200 golpes (…) jamás firmaré una extradición basada en mentiras y menos declaración falsa sobre Maduro", sentenciaron sus abogados.

"A pesar de las torturas, de haberme cortado más de 26 veces los brazos y dado más de 200 golpes por todo el cuerpo, a pesar de prohibirme el simple derecho de tener un bolígrafo (derecho con el que cuentan todos los presos), jamás firmaré una extradición basada en mentiras y mucho menos una declaración falsa en la que hable sobre el presidente Maduro y su familia. El presidente Maduro es un gran presidente, que lucha a diario a pesar de vivir un bloqueo inhumano que otros países no habrían resistido un mes", dijo Baltasar Garzón, exjuez español, atribuyéndole las declaraciones a Saab.

Tras la detención del barranquillero, el régimen venezolano defendió desde principio a Alex Saab, asegurando que era un diplomático de ese país que se encontraba "gestionando la compra de gasolina y comida para el pueblo venezolano".

Lo describieron como un "agente" del Gobierno que se hallaba "en tránsito" en Cabo Verde para regresar al país tras llevar a cabo gestiones internacionales.

Sin embargo, en Venezuela una autoridad de cualquier índole es designada por el presidente a través de la Gaceta Oficial - documento legal publicado a nivel nacional- para dejar constancia de tal cargo, situación que nunca ocurrió con el barranquillero.

Saab y su equipo de abogados, liderado por el exjuez español Baltasar Garzón, acusaron a EEUU y a Cabo Verde de perseguirlo políticamente.

Hace apenas unas semanas, Saab envió una carta asegurando que era víctima de torturas por parte de funcionarios de Estados Unidos, que lo querían obligar a firmar la extradición voluntaria y a declarar en contra de Nicolás Maduro, aseveración que fue desmentida por Elliott Abrams y por la justicia caboverdiana.

En julio de 2019, la Fiscalía del distrito sur de Florida acusó a Saab  de blanqueo de dinero, pero lo que realmente alarmó a la comunidad internacional es que lo apuntan como uno de los testaferros de Nicolás Maduro. Según las investigaciones, Saab y su socio se confabularon con otros colombianos en Miami para lavar el producto de un sistema de soborno ilegal, y transfirieron cerca de 350 millones de dólares fuera de Venezuela, hacia o a través de Estados Unidos.

De acuerdo a investigaciones de medios independientes y de la oposición venezolana, Saab se lucró con millones de dólares por la compra de alimentos de mala calidad que luego vendía con enorme margen de ganancia al Gobierno de Maduro, para ser distribuidos como productos subvencionados a ciudadanos de bajos recursos.

Estos alimentos son repartidos a través del programa Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP), que de acuerdo con Maduro alcanza cada mes a 6 millones de familias y contiene productos como harinas y arroz por un monto superior a los 50 dólares.

Pero miles de venezolanos denuncian que el CLAP (caja con alimentos) no les llega con periodicidad mensual, tal y como está establecido, sino que a veces pasan hasta tres o seis meses sin recibir la "ayuda" a sus hogares.