Decomisan en Michoacán kilos de cocaína colombiana
La droga estaba oculta desde el pasado 11 de octubre en Michoacán. Los carteles mexicanos se han hecho más fuertes en Colombia, ocupando espacios dejados por las FARC. ¿Cómo han fortalecido esta alianza criminal?
Maleta donde se encontraba oculta la droga
 

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Incautan 37.6 kilos de cocaína en el puerto de Lázaro Cárdenas, del estado mexicano de Michoacán, confirmó la Administración General de Aduanas (AGA) y la Secretaría de Marina Armada de México (Semar), quienes aseguraron que la droga provenía de Buenaventura (Colombia).

La droga estaba oculta en un buque que, según el reporte, atracó el pasado 11 de octubre en Michoacán.

Tras una inspección subacuática detallada, personal de la Unidad Naval de Protección Portuaria No. 63 y de la Fiscalía General de la República (FGR) encontraron en el interior del casco unas rejillas de mar con una maleta y 28 paquetes con forma de ladrillo.

Con ayuda de un sensor canino de Aduanas, el marcaje dio positivo con características físicas de cocaína, al parecer adquirida en el país sudamericano.

Este 14 de octubre, en el Puerto de Chiapas, también fueron asegurados 39 costales de cocaína con un peso superior a los 850 kilos, cuyo valor en el mercado negro asciende a los 190 millones de dólares.

La droga era transportada en una embarcación menor, tipo Go Fast, que fue detectada cuando navegaba a 150 millas náuticas al sur suroeste de Puerto Chiapas, informó la SEMAR en un comunicado.

Un avión Persuader, durante maniobras de búsqueda y localización en la zona indicada, avistó unos bultos sospechosos que flotaban a la deriva. De inmediato, se le ordenó a la Patrulla Oceánica desplegar una de sus embarcaciones para recuperar y asegurar los 39 costales, que en su interior contenían paquetes rectangulares en forma de ladrillos con polvo blanco de presunto clorhidrato de cocaína.

 

LOS NARCOS MEXICANOS SE FORTALECEN EN COLOMBIA

Los carteles mexicanos de la droga se han hecho más fuertes en Colombia, ocupando espacios dejados por las FARC, dominio que tiende a agravarse con la pandemia de coronavirus, aprovechada por esas organizaciones criminales para aumentar su control social.

La advertencia la hace el director de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), León Valencia, al presentar "Radiografía de la ominosa presencia de los carteles mexicanos", un informe sobre el creciente poder de las mafias de ese país en Colombia, mayor productor mundial de cocaína.

Según el informe de la Fundación Pares, aunque la relación del crimen organizado de Colombia y México viene de décadas anteriores, en la actualidad "se ha dinamizado debido al importante flujo de capital y de armas traído desde el país norteamericano".

Los carteles mexicanos, que desde los años 80 eran socios de los colombianos para la introducción y distribución de cocaína en Estados Unidos, ampliaron su negocio y en los últimos años empezaron a invertir en la producción de drogas en el país andino, con lo cual están dominando toda la cadena del narcotráfico.

"Lo que ellos (los mexicanos) decidieron fue empezar a participar directamente en la producción de la cocaína en Colombia, y lo que es principal, a invertir, ya no solo comprar, sino invertir en la producción a través de organizaciones de manera directa", aseguró el experto.

Para aumentar su penetración en el país, organizaciones como el Cartel de Sinaloa y el Cartel de Jalisco Nueva Generación aprovecharon la firma del acuerdo de paz del Gobierno colombiano y las FARC, en noviembre de 2016, para ocupar con bandas aliadas locales "aquellos lugares donde la guerrilla ejercía pleno control (...) de actividades ilícitas, entre ellas el narcotráfico".

Eso impulsó el fortalecimiento de grupos armados colombianos como el Clan del Golfo, los Caparrapos, los Pachenca, el Ejército Popular de Liberación (EPL) -también llamados los Pelusos-, y disidencias de las FARC, algunos de los cuales tenían problemas internos, agrega el estudio.

"Los carteles mexicanos estaban subordinados de alguna manera a los carteles colombianos, pero esa relación ya se invirtió, en realidad, los reyes, los capos de capos, son los mexicanos", dijo Valencia, y explicó que no obstante, Colombia sigue siendo el origen de la producción de cocaína por la calidad de las hojas de coca y por la experiencia de estos grupos en los procesos de refinado.

La Fundación Pares ha identificado 97 grupos ilegales en todo el país "y una parte importante tiene alianzas con los mexicanos", según Valencia, y detalló que 27 de ellos están en la frontera con Venezuela. "De esos, 13 grupos son extranjeros, son transnacionales", agregó.

"Ese es un lugar muy especial para los grupos ilegales, la frontera con Venezuela (...) y esos (grupos) controlan parte del negocio, no solo de la cocaína sino del contrabando y (la explotación ilegal de) los minerales", aseguró.

(Con información de EFE)