España rechaza entregar a Leopoldo López a la justicia venezolana

El opositor está en la residencia del embajador, inviolable para los venezolanos, desde donde dió ayer una conferencia de prensa.
España rechaza entregar a Leopoldo López a la justicia venezolana
 

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España “no tiene intención” de entregar a Leopoldo López: esta ha sido la reacción diplomática ante la orden de detención que un tribunal de Caracas dictó ayer tarde sobre el opositor venezolano, que se encuentra desde hace dos días en la residencia del embajador español en la capital.

En un comunicado hecho público a última hora de ayer, el Gobierno destacó que “se trata de un movimiento judicial esperado” y mostró su confianza en que las autoridades venezolanas “respeten la inviolabilidad de la residencia del embajador español”. El Gobierno recordó también que Leopoldo López, su mujer y su hija se trasladaron allí por voluntad propia tras abandonar la embajada chilena en la que se refugiaron inicialmente.

Según el comunicado, López está en la residencia en calidad de huésped y no ha pedido asilo político. El líder opositor respondió a la orden de detención asegurando que no teme volver a la prisión, donde ya permaneció durante más de tres años antes de que se acordara su arresto domiciliario. “No le tengo miedo a la dictadura” afirmó ayer a los medios congregados ante la residencia española. “Lo ocurrido el martes es parte de un proceso que siempre se planteó como un primer paso, no como un proceso definitivo”, aseguró tras rechazar que se tratara de un intento de golpe de Estado.

El hecho de que López se encuentre en la residencia del embajador español en condición de invitado intenta transmitir la idea de que no se trata de ningún estatus político o diplomático, sino que la embajada de España acoge al político “como persona”, a su mujer y a su hija pequeña. El tribunal venezolano ordenó al SEBIN detener a López por violar el régimen de detención domiciliaria en que se encontraba, según se anunció en la página web del Tribunal Supremo de Justicia. López fue liberado el pasado martes, acudió a la embajada de Chile y, luego, a la residencia del embajador español, Jesús Silva.

La situación no es fácil para el Gobierno español, que impulsó en la Unión Europea el reconocimiento de Juan Guaidó pero que no ha roto relaciones con el Gobierno de Nicolás Maduro. Según informó el Ministerio de Exteriores, el embajador español se reunió anoche con el titular de Exteriores venezolano para analizar la situación .

El Gobierno ha hecho hincapié en que Leopoldo López no ha pedido asilo, entre otras cosas, subrayan fuentes diplomáticas, porque para solicitarlo se requiere que el solicitante se encuentre en territorio español. Y Leopoldo López no está en territorio español. Está en la residencia del embajador, que es inviolable según la Convención de Viena. Es decir, la justicia venezolana no podría enviar a la policía a la embajada española para detener a López; la residencia no es territorio español pero goza de la misma inviolabilidad que los locales de la legación diplomática. López, de ascendencia española, tiene a sus padres, a su hermana y a su cuñado en España, después de que el gobierno de Mariano Rajoy le concediera la nacionalidad española, tras huir del régimen de Maduro.