Fidel Castro, un chico Playboy

Fidel Castro, un chico Playboy
 

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Estados Unidos y Fidel Castro durante muchos años  una larga relación de odio-amor. Según un artículo publicado por el medio español El País este erotismo desavenido ha sido investigado por el historiador Abel Sierra Madero en su libro "Fidel Castro, el comandante playboy", una original investigación basada en estudios de varias publicaciones que muestran el sector más caliente de los medios americanos durante la Guerra Fría.

El autor distingue visiones del Fidel deslumbrado por el erotismo propio de la cultura pop americana: "Fidel como hombre rebelde, versus, Fidel como sátiro tropical con hoz y martillo" al tiempo que lo describe como alimentado por la “izquierda Disney”. En la publicación comentan que Castro poseía  valores masculinos que gustaban a Playboy  como :poder, independencia, carisma, virilidad. 

La revista People incluyó al fallecido mandatario cubano dentro de su lista de hombres mejor vestidos del mundo. Un dato impactante teniendo en cuenta que Castro siempre llevaba un monótono traje verde oliva. Por su parte la ex primera dama canadiense Margaret Trudeau, lo describió como “el hombre más sexy” describiendo sus “bellos ojos y aspecto salvaje”.

Es indiscutible que para Castro, resultaba valioso estar presente en medios de difusión masiva, más o menos cabales del "enemigo". Le gustaba saber qué pensaban de su imagen los subproductos sensacionalistas como revistas y cómics.

Muestra de ello son las imágenes propagadas sobre Fidel Castro con látigo y esposas gritando la muerte de Bush y Gorbachov. 

Todo esto incluso lo más grotesco, se une a la creciente y constante acumulación de fama del político cubano. Castro se convirtió en un fenómeno que dejó marca en activistas como Abbie Hoffman quien durante un momento de inspiración, describió al comandante “como un pene poderoso naciendo. Cuando él está alto y recto, la muchedumbre inmediatamente se transforma”.