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Agreden a preso político del 11J en Combinado del Este

El prisionero político Amaury Leyva Prieto fue agredido recientemente por un reo común y oficiales de la cárcel de máximo rigor conocida como Combinado del Este

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Combinado del Este, prisión de máximo rigor en Cuba
Captura de pantalla de video AFP | Combinado del Este, prisión de máximo rigor en Cuba

Actualizado: Sat, 04/08/2023 - 15:58

El prisionero político Amaury Leyva Prieto fue agredido recientemente por un reo común y oficiales de la cárcel de máximo rigor conocida como Combinado del Este.

Según relató su tía a CubaNet, las autoridades del penal propiciaron la disputa entre ambos presos. Con asiduidad activistas cubanos denuncian que el régimen emplea estas estrategias para neutralizar a los presos políticos y endilgarles otros delitos que incrementen su tiempo en prisión.

El pasado 5 de abril Leyva Prieto informó a su tía que le habían cambiado de piso y que “habían propiciado un altercado con otro preso con el cual el manifestante había tenido problemas en ocasiones anteriores”.

Denunció que los oficiales lo esposaron y le rociaron un spray lacrimógeno antes de conducirlo a una celda de castigo.

El manifestante del 11J gritó “Patria y Vida” al ser esposado y entonces recibió una golpiza de sus captores, especialmente del mayor Jardi, el jefe del edificio 1 de esa prisión.

Leyva Prieto, de 30 años de edad y padre de un niño, fue apresado el 17 de julio de 2021 por participar en las protestas de ese mes en el barrio La Güinera, en el municipio Arroyo Naranjo en La Habana.

Estuvo durante 11 días preso en la División de Investigación Criminal y Operaciones de 100 y Aldabó y luego trasladado al Combinado del Este. Fue condenado a 13 años de prisión por el supuesto delito de sedición.
La organización Justicia 11J advirtió en días pasados la preocupante situación de vulnerabilidad de los presos en Cuba.

Un informe de ese grupo contabilizó que unos 82 incidentes, entre violaciones de derechos humanos y actos represivos, ocurrieron durante marzo al interior de las prisiones de Cuba.

Justicia 11J señaló el “deterioro del estado físico o emocional, o de la salud física o mental de 37 personas privadas de su libertad”. También hizo denuncias relacionadas con la deficiente alimentación, brotes de enfermedades contagiosas, desabastecimiento de medicinas, desatención médica y violaciones de DD. HH en varios centros penitenciarios del país.

También se alerta sobre el brote de enfermedades contagiosas como la tuberculosis y la hepatitis en varios en centros de detención, así como de las plagas de chinche, que van en aumento.

Incluso, la repercusión de la mala alimentación en la salud de los reclusos ha sido ya reconocida por el propio régimen -según testimonios recogidos por Justicia 11J- y se ha empezado discretamente a tomar medidas, como la creación de un destacamento especial en la prisión Kilo 7, en Camagüey, donde se ha reagrupado al menos, a 30 reclusos malnutridos.

En Cuba existen, al menos, 990 personas presas y condenadas o pendientes a juicio por expresar su descontento con el régimen cubano.
 


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