Skip to main content

Cubano acusado de complicidad en caso de decapitación de una colombiana en Marbella

El cubano ayudó al asesino de la colombiana a trasladarla en una furgoneta hacia la playa donde ocurrió el crimen

Actualizado: Thu, 01/26/2023 - 09:38

 

Un cubano residente en España que responde al nombre de Michael fue arrestado por complicidad en el mediático caso del asesinato en Marbella de la colombiana de 46 años Natalia Mosquera, cuyo cuerpo, sin cabeza ni manos, fue hallado en una playa de ese destino turístico el pasado 8 de enero.

Según el medio español “The Olive Press”, el cubano trabajaba en la zona junto al asesino confeso, el colombiano Leonel Herrera, de 45 años. Ambos eran constructores de un hotel en el polo turístico español.

La policía local ya había confirmado que además del asesino, había otro detenido por complicidad en el caso. Presuntamente el cubano Michael habría trasladado a la víctima con vida en una furgoneta hacia la playa donde ocurrió el crimen.

"Ella seguía viva dentro de la furgoneta por lo que creemos que es la última persona, aparte del exnovio de Natalia, que la vio con vida", explicó un portavoz de la autoridad policial de Marbella.

La víctima, Natalia, había arribado a Marbella hacía cinco años para ayudar económicamente a sus dos hijos en Colombia. Era enfermera de profesión, aunque en España se dedicó al cuidado de ancianos y a labores de limpieza del hogar. Mantuvo una relación de apenas cinco meses con el asesino, con quien rompió tras comprobar su alto grado de violencia.

La Policía Nacional española recibió una llamada a las 17.00 horas del 8 de enero por parte de un grupo de personas que se encontraban en la playa y se percataron de que en medio de las olas flotaba un cuerpo decapitado, sin manos y, al parecer, con el abdomen destripado. El asesino hizo todo lo posible para que el cuerpo fuera difícil de identificar.

Los familiares de la víctima habían denunciado su desaparición, declarando además que Natalia recibía constantes amenazas de su expareja. Este tenía una orden de alejamiento, pero la llamaba constantemente para amenazarla.

“Si lo hubieran dejado en la cárcel, ella estaría aún con nosotros”, lamentó su sobrina, Karen Etayo.

El asesino confeso está detenido por asesinato, mientras que el cubano cómplice ha sufí liberado bajo fianza en espera del juicio. La furgoneta en la que trasladó a la víctima fue localizada e inspeccionada en Madrid.

 


Crimen y Corrupción