Policía mexicana mata a ladrón cubano cerca de frontera con EEUU
Al parecer el asaltante es de origen cubano y tenía seis robos violentos en su historial. Cercado por las autoridades y desesperado, cayó en un tiroteo desigual con la Policía
Carros de policía cerca del lugar donde cayó el asaltante
 

Reproduce este artículo

Un asaltante presuntamente de origen cubano fue abatido por la policía luego de que disparara su arma para atacar un restaurante y tomara como rehenes a dos personas.

Los hechos se registraron en el municipio de Reynosa, estado de Tamaulipas, cuando el ladrón qué tenía por lo menos seis robos violentos en su haber, ingresó a una sucursal de pollos rostizados para amenazar y exigir el dinero de la caja. Los trabajadores se armaron con cuchillos y amagaron con lesionar al ladrón, quien al verse superado salió corriendo del lugar.

Al salir huyendo del lugar, tomó a dos personas de rehenes y se escondió en un predio no muy lejos del restaurante. La policía estatal salió en su búsqueda y lo rodeó allí; decidió liberar a los rehenes pero, muerto de miedo y desesperado, recibió luego a los uniformados a balazos, quienes le dieron muerte al instante.

Reynosa está cerca de lo frontera de México con Estados Unidos, lugar de gran criminalidad donde confluyen los migrantes latinoamericanos que intentan llegar al país norteño en busca de una mejor vida. Algunos cubanos y latinoamericanos residentes allí se dedican al robo para sobrevivir, mientras otros son víctimas de contrabandistas, mafias y policías corruptos.

A diferencia del presunto cubano abatido tras asaltar el restaurante, tres hombres armados y enmascarados irrumpieron el 4 de septiembre pasado en un albergue de Ciudad Juárez para golpear y robar documentos migratorios, celulares, dinero e incluso la ropa y artículos de limpieza a un grupo de migrantes cubanos que buscan asilo político en Estados Unidos.

El asalto ocurrió aproximadamente a las 8:30 de la noche, en un albergue ubicado en el poniente de la ciudad, donde vivían 52 cubanos. La mayoría fueron asaltados, golpeados y despojados de sus documentos, sin los cuales no pudieron demostrar su identidad ante las autoridades fronterizas de Estados Unidos.  

Estos atropellos muchas veces quedan impunes, ya que las autoridades desprecian a los migrantes o están coludidas con los criminales.