Cuba no está preparada para el envejecimiento acelerado de su población

La prensa oficial cubana se quejó del envejecimiento poblacional en la Isla y particularmente de los problemas que afectan a las personas de la tercera edad en la Isla.
Ancianos en Cuba
 

Reproduce este artículo

Este fin de semana la prensa oficial cubana se quejó del envejecimiento poblacional en la Isla y particularmente de los problemas ―bajas pensiones, barreras arquitectónicas, colas, desabastecimiento…― que afectan sobre todo a las personas de la tercera edad en la Isla.

Cuba no es solo uno de los países más envejecidos de América Latina sino uno donde los índices reales de pobreza y desabastecimiento empeoran las condiciones de vida de su población y especialmente de los ancianos, niños y otros grupos poblacionales vulnerables.

Según la estatal Agencia Cubana de Noticias (ACN), el problema no es el envejecimiento o mucho menos el aumento de la expectativa de vida de los cubanos, sino la combinación de estos factores con los bajos índices de natalidad y fecundidad, actualmente por debajo del nivel de reemplazo.

Ante esa realidad prácticamente imposible de revertir por las condiciones socioeconómicas y políticas de la Isla, que desalientan a las parejas a procrear y provocan la emigración de una parte considerable de la población cubana en edades tempranas, el país no se considera un escenario listo para acoger a varios millones de ancianos.

La nota de ACN reconoce los programas del Gobierno cubano que benefician a las personas de la tercera edad de la Isla: las cátedras del adulto mayor, los hogares de ancianos, los círculos y casas de abuelos, los gimnasios biosaludables, entre otros servicios de salud.

No obstante, también se refiere a algunos de "los principales obstáculos" que afrontan las personas de la tercera edad en Cuba. La agencia estatal enumera: las colas (por medicamentos), las dificultades del transporte, el desabastecimiento (de alimentos y productos de primera necesidad), la especulación que afecta los precios y el burocratismo.

También, menciona el mal estado de calles y aceras y las barreras arquitectónicas que dificultan el avance de personas ancianas, así como su acceso a edificios e instituciones públicas.

De soslayo, la ACN incluye en su enumeración a "las pensiones insuficientes". Tampoco hace énfasis en la crisis alimentaria que afecta a la Isla ni en el desabastecimiento de productos alimenticios básicos como el pollo, el aceite, la harina de trigo, y productos de aseo como los jabones y detergentes.

La nota desvía la atención sobre problemas básicos que afectan no solo a los ancianos, sino a toda la población cubana, y no han sido resueltos en más de 60 años de "Gobierno revolucionario".

"Indiferencia, menosprecio, negligencia, irrespeto, abandono, mitos, estereotipos, prejuicios, maltrato… Mucho de esto abunda hoy en el mundo y también ―reconozcámoslo por más que duela― en la sociedad cubana, en la familia, respecto a los ancianos", apunta la ACN.

De acuerdo con la periodista María Elena Álvarez Ponce, los ancianos en Cuba tienen que replantearse "muchas cosas". "Por ejemplo, qué hacer ―especialmente después de la jubilación― con la longevidad conquistada y todo ese saber acumulado".

En 2012, el último Censo de Población y Viviendas de Cuba arrojó que las personas con 60 años o más representaban el 18,3 % del total de habitantes de la Isla. Hoy ese grupo etario ya constituye el 20,7 y para 2030, según las predicciones, será el 30 %, casi un tercio de la población total de Cuba.