Liberan a clarinetista venezolana encarcelada al denunciar en redes su despido por razones políticas

La clarinetista venezolana Karen Palacios Pérez salió en libertad del Instituto Nacional de Orientación Femenina (Inof) la noche del pasado 16 de julio. Estuvo 28 días detenida arbitrariamente en una cárcel para mujeres, pese a que tenía una boleta de excarcelación con fecha del 18 de junio.

Karen Palacios Pérez pertenecía a la Orquesta Filarmónica Nacional de Venezuela. Pero a los tres meses de tocar en el Sistema, la despidieron por haber plasmado su rúbrica en una de las listas del referendo revocatorio de 2016, que buscaba firmas para decidir la permanencia de Nicolás Maduro en la jefatura del Estado venezolano.

La joven de 25 años denunció el cese arbitrario de su contrato en su cuenta de Twitter el 26 de mayo de este año. Cinco días después, el 1 de junio, la detuvieron. Funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) se hicieron pasar por docentes de la orquesta. La buscaron en su residencia asegurando que la trasladarían al Centro de Atención a la Víctima, ubicado en el Palacio de Miraflores. Pero en el trayecto le informaron a la madre, Yudith Pérez, que las llevarían hasta la sede de la Dgcim para hacer "averiguaciones".

Nunca fue juzgada. Tampoco tiene una sentencia. El único delito que le imputaron fue el de "instigación pública", previsto en el artículo 285 del Código Penal, por la denuncia que hizo en su perfil de redes sociales.

La liberación se conoció a la 1:45 de la tarde del 16 de junio cuando el fiscal designado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, anunció en una entrevista por televisión que la joven se encontraba "liberada". Sin embargo, Palacios salió del centro penitenciario 6 horas después: pasadas las 7 de la noche, hora de Venezuela.

Su familia y el equipo de defensa estuvieron toda la tarde a las afueras del Inof esperando que se cumpliera la orden, que conocieron por las declaraciones de Saab.

Yudith Perez, madre de Karen, denunció en días pasados que el estado de salud de su hija era delicado porque sufría de cuadros de depresión y que había sido torturada en la sede del Dgcim.

De acuerdo con declaraciones de la abogada, la estancia de la joven en la cárcel fue normal, sin ningún tipo de violación a sus derechos, ni torturas físicas o psicológicas, a diferencia de su permanencia en la Dgcim.

El caso de Karen Palacios evidencia que en Venezuela no se respetan derechos humanos como la libertad de expresión, aseguró su equipo de defensa. La abogada, que forma parte de la ONG Foro Penal, recordó que en el régimen de Nicolás Maduro ha sistematizado e implementado la persecución política contra las personas que disiente del Chavismo.

Aunque la clarinetista salió de la cárcel de mujeres, tiene una medida cautelar que le impide ofrecer declaraciones a los medios de comunicación y usar las redes sociales. También tiene establecido un régimen de presentación en los tribunales venezolanos.

La constitución de Venezuela establece en el numeral 5 del artículo 44 que una vez que se emite una boleta de excarcelación debe cumplirse la orden inmediatamente. La ONG Foro Penal contabiliza que en el país existen al menos 15 "presos políticos" en los que se viola ese artículo de la carta magna.

Se trata de casos como Miriam Briceño, Yonathan Medina, Eugenio Segundo Escalona, María Auxiliadora Delgado y Juan Carlos Marrufo, que están recluidos en la sede del Dgcim o del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional pese a que ya tienen una boleta de excarcelación emitida y siguen "ilegítimamente" privados de su libertad.