El activista cubano Guillermo del Sol fue trasladado este domingo a un hospital de Villa Clara debido al grave deterioro de su estado de salud, después de permanecer 54 días en huelga de hambre en su vivienda para exigir la libertad de presos políticos cubanos.

En declaraciones a ADN Cuba, el periodista y amigo del activista Carlos Michael Morales confirmó que Del Sol fue llevado al Hospital Provincial Arnaldo Milián, en Santa Clara, luego de desvanecerse y perder el conocimiento. El episodio se produjo en medio del prolongado ayuno y del progresivo deterioro físico que ha experimentado durante las últimas semanas.

Imágenes difundidas muestran a Del Sol ya ingresado, acostado en una cama y con una vía intravenosa, informó el Centro de Denuncias Defensa (Defensa CD).

De acuerdo con su hijo, Adrián del Sol Alfonso, el activista llegó al hospital con la presión arterial elevada y un nivel de glucosa muy bajo. Defensa CD alertó que su deterioro físico es extremo después de más de casi dos meses sin ingerir alimentos sólidos.

La familia y las personas que han acompañado a Del Sol durante estas semanas permanecen atentas a su evolución y a las condiciones en que recibirá atención médica durante sus primeras horas de hospitalización.

Del Sol, integrante del movimiento Cuba Decide, inició su huelga de hambre en junio para reclamar la liberación del preso político del 11J Leonel Tristá y de otros 17 prisioneros políticos, la mayoría residentes en Villa Clara.

La protesta comenzó poco después de que agentes del régimen lo arrestaran durante varias horas bajo la acusación de haber robado una motorina. Sin embargo, el activista contaba con la documentación legal que acreditaba la propiedad del vehículo.

Uno de los principales motivos de la huelga es también la situación de Tristá, quien fue encarcelado tras las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021. Aunque había sido excarcelado bajo una medida de libertad extrapenal, el régimen cubano revocó recientemente ese beneficio y ordenó su regreso a prisión.

Tristá se encuentra nuevamente recluido en la cárcel de Guamajal, en Villa Clara, donde deberá cumplir el resto de la condena de ocho años de privación de libertad que le fue impuesta por su participación en las manifestaciones del 11J.

La situación de Del Sol se ha agravado progresivamente durante las últimas semanas. A finales de julio, cuando cumplía 42 días de huelga, su hijo ya había alertado sobre una crisis hipertensiva, fuertes dolores y un creciente agotamiento físico.

El activista acumula años de activismo a favor de la democracia y los derechos humanos en Cuba y ha sido víctima de numerosos actos represivos por parte de la Seguridad del Estado, entre ellos arrestos arbitrarios, hostigamiento y encarcelamientos. También ha recurrido anteriormente a huelgas de hambre como mecanismo de protesta frente a las acciones del régimen.

Ante el progresivo deterioro de su salud, el Centro de Denuncias Defensa CD solicitó a comienzos de julio a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la adopción urgente de medidas cautelares para proteger la vida y la integridad del opositor.

El traslado al hospital ocurre en un momento crítico para Del Sol, cuyo prolongado ayuno y sus padecimientos de salud aumentan el riesgo de complicaciones. La familia espera ahora conocer su evolución y las condiciones en que será atendido por los servicios médicos cubanos.