La provincia de Guantánamo quedó parcialmente a oscuras este lunes tras la desconexión de una línea de 110 kV procedente de San Luis, en la provincia de Santiago de Cuba, informó la Empresa Eléctrica de Guantánamo.

“Provincia Guantánamo sin potencial por desconexión de la línea de 110 MW, desde San Luis, de la provincia de Santiago de Cuba”, indicó la empresa estatal en una publicación en Facebook.

Horas después, la entidad informó que la conexión de la línea San Luis-Guantánamo había sido restablecida y que la provincia volvía a estar conectada al Sistema Electroenergético Nacional (SEN).

“Con servicio los circuitos de los hospitales. Circuito 301, centro de la ciudad”, señaló la Empresa Eléctrica, que explicó que el suministro se iría recuperando en otros circuitos “en dependencia de la disponibilidad del SEN”.

Sin embargo, el restablecimiento anunciado por las autoridades no significó el regreso inmediato de la electricidad para todos los residentes.

En los comentarios de la propia publicación, habitantes de la ciudad señalaron que continuaban sin servicio eléctrico tanto en zonas del sur como del norte de Guantánamo.

El incidente vuelve a poner de manifiesto la fragilidad de la infraestructura eléctrica en el oriente de Cuba, donde las interrupciones masivas se han convertido en un problema recurrente.

Guantánamo vuelve a quedar a oscuras

No es la primera vez que Guantánamo sufre una interrupción de esta magnitud.

En diciembre de 2025, la provincia quedó nuevamente desconectada del SEN después de que se dispararan varias líneas de 110 kV, según confirmó entonces la Empresa Eléctrica de Guantánamo.

En aquella ocasión, el apagón se produjo en medio de una ola de cortes eléctricos que afectaba a buena parte de la isla y que se agravó durante las últimas semanas de 2025.

Los problemas tampoco se limitaron a Guantánamo. En febrero de 2026, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo quedaron desconectadas del SEN debido a una avería en una subestación de 220 kV de Holguín, que provocó además la salida de varias unidades de generación.

La reiteración de estos episodios refleja la vulnerabilidad de un sistema que depende de una infraestructura deteriorada y de una capacidad de generación insuficiente.

Una crisis energética que el régimen no logra resolver

Los apagones son consecuencia de una crisis energética que se ha profundizado durante años bajo la administración del régimen cubano. La falta de mantenimiento e inversiones suficientes, las averías recurrentes de las termoeléctricas, la escasez de combustible y la incapacidad para garantizar una generación estable han convertido los cortes eléctricos en parte de la vida cotidiana de los cubanos.

A finales de 2025, por ejemplo, varias unidades termoeléctricas permanecían fuera de servicio por averías o mantenimiento, mientras la Unión Eléctrica reportaba déficits cercanos a los 2.000 MW en los horarios de mayor demanda.

El resultado es que incluso cuando las autoridades anuncian la reconexión de una provincia al SEN, como ocurrió este lunes en Guantánamo, miles de personas pueden continuar sin electricidad debido a la insuficiente disponibilidad de generación.

Para los residentes, el problema ya no se reduce a una avería puntual: los apagones forman parte de una crisis estructural que el Gobierno cubano no ha conseguido solucionar y que continúa deteriorando las condiciones de vida de la población.