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Piden restaurar escultura de vaca con la que Fidel Castro se obsesionó

Los pineros dicen que la escultura de “Ubre Blanca”, la obsesión de Castro, está olvidada por el gobierno local

Actualizado: Mon, 03/27/2023 - 09:05

 

El periódico Victoria, del Partido Comunista en la Isla de la Juventud, pidió esta semana que se restaurara la escultura de “Ubre Blanca”, una vaca con la que se obsesionó el dictador Fidel Castro en la década del 80.

En un reporte, el diario comunista pinero indicó que la escultura de mármol, realizada por los escultores Abelardo Isidro Echevarría y Luis Ruz, se mantiene a la intemperie en el poblado de La Victoria, donde estaba la vaquería de Ubre Blanca.

“Allí padece la inclemencia del paso del tiempo y la desidia del gobierno que no ha restaurado la obra (…) Este monumento a la ciencia cubana, recuerda otro motivo de orgullo pinero: tener a la mayor recordista mundial en tres ordeños para un solo día: 109,5 litros, el 16 de enero de 1982”, aseguraron desde el medio de propaganda de ese territorio.

A la estatua le faltan los “pezones y la cola” y, por si fuera poco, según un video del influencer Armando el Pinero, las autoridades locales habrían pintado a la escultura de mármol con cal.

En la nota del diario comunista también recordaron que el “Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz” estuvo todo el tiempo “al tanto del trabajo científico, cuidado del animal, evolución y descendencia”. Una obsesión que padecieron los cubanos día y noche en la TV nacional y en programas que el dictador le dedicaba al animal.

Ubre Blanca es conocida por muchos cubanos que vieron cómo en los 80 se le exaltó casi al punto de ser un símbolo patrio. De raza F2 cubana, como resulado del cruce de dos razas: la Holstein -de alta producción lechera- y la Cebú -resistente al calor tropical-, la vaca de la Isla de la Juventud se hizo famosa a nivel mundial por la cantidad de litros de leche que daba día a día.

Ello le valió para varios récords Guinness, pero también para, indirectamente, coronar una obsesión de la dirigencia revolucionaria, sobre todo de Fidel Castro, que pretendió lograr una epopeya económica: que Cuba se convirtiese en “la Suiza de América Latina” en lo que a producción de leche y derivados lácteos se refería.

Sin embargo, en poco tiempo se demostró que la eficiente Ubre Blanca era única. No todas las F2 tenían el mismo rendimiento y, al final, Cuba no llegó nunca a emular ni con Suiza ni con ninguna otra potencia láctea o pecuaria.

 

 


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