Tumores, cáncer, desnutrición y pérdida de dientes: así salen los presos políticos cubanos
Los casos de Carlos Alberto MacDonald Ennis, Alexander Díaz Rodríguez y Yasmany González Valdés (devuelto a régimen cerrado) revelan el deterioro físico extremo que sufren numerosos opositores tras años bajo custodia del régimen cubano.
Creado: June 12, 2026 11:41am
Actualizado: June 15, 2026 8:09pm
La reciente excarcelación del preso político Carlos Alberto McDonald Ennis en Las Tunas pone nuevamente en relieve el deterioro físico extremo que sufren numerosos opositores tras años bajo custodia del régimen cubano.
Los presos políticos son devueltos a las calles con problemas de salud de gravedad como tumores, cáncer, desnutrición y pérdida de dientes, en lo que configura como un patrón represivo del régimen contra ellos.
En el caso de McDonald Ennis fue liberado con una fianza de 50 mil pesos cubanos, tras más de dos años preso sin juicio.
Su salud se resintió la estancia en prisión: el opositor salió con un tumor maxilar que crece hacia estructuras internas de la cabeza, causándole intensos dolores y una creciente preocupación por la posible afectación de órganos vitales.
"Mi salud está muy mal. Tengo que recuperar este tiempo pero creo que es muy tarde", declaró McDonald Ennis a ADN Cuba.
La organización Prisoners Defenders (PD), que confirmó su excarcelación, indicó que a pesar de la gravedad de su situación, no recibió tratamiento médico durante su encarcelamiento.
Para Javier Larrondo, presidente de PD, hay dos ejes fundamentales: el maltrato y mala alimentación a presos comunes y políticos en general; mientras que los políticos además sufren torturas, tratos crueles, confinamientos en solitario, entre otras medidas represivas.
🚨 EN ESTADO CRÍTICO DE SALUD PRESO POLÍTICO EXCARCELADO
— Prisoners Defenders (@PrisonersDFNdrs) June 12, 2026
El preso político cubano Carlos Alberto MacDonald Ennis ha sido excarcelado tras más de 2 años en prisión provisional, pero permanece bajo medida cautelar de fianza de 50.000 pesos (132$ = más de 7 meses de salario medio… pic.twitter.com/q3KDfqr9HH
En situación similar fue liberado en abril de este año el preso político Alexander Díaz Rodríguez tras cumplir íntegramente su condena de cinco años. Díaz Rodríguez, además paciente oncológico, salió en un lamentable estado de desnutrición.
Permaneció años con un diagnóstico de cáncer de garganta y tiroides sin recibir tratamiento médico adecuado en los penales.
Las imágenes de su deterioro físico dieron la vuelta al mundo meses atrás.

Otro caso lamentable que dio cuenta de la situación en las cárceles de la isla es el del preso político Yasmany González Valdés, conocido como Yasmany El Libre, quien salió de pase a su vivienda en La Habana en mayo anterior.
Las fotos difundidas en el perfil de su esposa Ilsa Ramos muestran al opositor en estado de desnutrición y sin varios dientes.
"Aquí les dejo mi antes y mi después de haber entrado al Combinado del Este. No estoy de libertad, sino de mínima (...) Si me revocan por esta publicación, verán más evidente la represión sobre aquel que dice la verdad. Libertad para todos mis hermanos presos políticos. Vivan los derechos humanos", concluyó.

Pocos días después, González Valdés fue devuelto a un régimen cerrado en la cárcel de máxima seguridad Combinado del Este y no obtuvo más pases a su casa.
Otros casos emblemáticos aún dentro de prisiones
Si la crisis en la isla ya alcanza niveles extremos, la situación empeora notablemente en las cárceles. Los reclusos, y particularmente los políticos, reciben lo peor de este colapso generalizado.
Precisamente la falta de atención médica es uno de los elementos que más pasa factura.
El líder opositor Félix Navarro ha sido uno de los casos más denunciados en este sentido. Navarro, de 73 años, cumple nueve de prisión política por participar en las protestas de julio de 2021.
Sufre constantes agresiones en la prisión de Agüica, Matanzas, donde está recluido, así como falta de atención a pedecimientos como diabetes, hipertensión y afectaciones pulmonares.
Este último padecimiento fue detectado en 2025 en el penal, luego de que el opositor permaneciera internado en el área de enfermería de la prisión de Agüica, donde había presos con sospecha de tuberculosis.
El músico contestatario Maykel Castillo 'Osorbo' también ha visto cómo se deteriora su salud, a pesar de su juventud, en la cárcel Kilo 5 y Medio, en Pinar del Río, con una condena de nueve años de privación de libertad.
En varias ocasiones, personas cercanas a él como la profesora Anamely Ramos han denunciado que tiene 'ganglios inflamados' y dolores de cabeza. Hasta la fecha, más de cinco años después de su encarcelamiento, no existe un diagnóstico preciso para él.
Lisandra Góngóra, condenada a 14 años de cárcel por las protestas del 11J y desterrada a la cárcel Los Colonos, en Isla de la Juventud, lleva más de dos años esperando una operación de un fibroma uterino.
Ángel Delgado, su esposo, indicó a ADN Cuba que la salud de Góngora cada día empeora más debido a la falta de medicamentos, así como combustible para hacerle llegar medicamentos desde donde vive su familia, en la capital.
Otro reporte de mayo de este año de PD alerta sobre 33 presos políticos -20 con enfermedades graves, dos menores en prisiones de máxima seguridad, cuatro madres y siete con enfermedades mentales- con riesgos graves para su integridad.
Falta de atención médica en prisiones cubanas y excarcelación cuando ya es tarde
La falta de atención médica tanto para reclusos comunes como políticos es una constante en las prisiones del país. Esto provoca daños, en ocasiones irreversibles, para las personas privadas de libertad. En última instancia, el régimen cubano recurre a otorgar libertad condicional o licencias extrapenales cuando el deterioro ya no tiene vuelta atrás.
"Los presos políticos sufren algo más que los comunes por ese patrón de ensañamiento. Es una situación que venimos monitoreando y cada vez hay más presos con enfermedades graves y donde el régimen los suelta cuando ya cree que no puede garantizarse su salud y están deshauciados", declaró Larrondo a ADN Cuba.
Precisamente en febrero anterior, PD denunció la muerte del preso político del 11J, Luis Miguel Oña Jiménez, de 27 años, tras ser excarcelado días antes con una isquemia y falta de atención médica.
Oña Jiménez había sufrido una isquemia en la prisión Cuba-Panamá, en Mayabeque, que le paralizó varias partes del cuerpo.
Luego de no recibir la atención médica adecuada, del penal fue llevado al hospital Julio Trigo, en La Habana, y posteriormente enviado a su vivienda en la capital, donde falleció poco tiempo después.
En efecto, organizaciones independientes llevan años documentando la falta de atención médica en las cárceles de la isla.
Un reporte de febrero de 2026 del Centro de Documentación de Prisiones Cubanas (CDPC) calificó la privación de atención médica como parte de una serie de "herramientas de castigo y control dentro del sistema penitenciario".
Igualmente la organización Cubalex, en su informe del mes de abril de 2026, contabilizó 49 incidentes sobre negligencia o falta de atención médica.
"No es casual que mes tras mes sean las cárceles los espacios donde más eventos violatorios se registran, destacando la pésima alimentación, pérdida de peso y desnutrición, negación de atención médica y beneficios, desapariciones forzadas, brotes de enfermedades contagiosas, torturas, golpizas, traslados y requisas arbitrarios, amenazas, hostigamiento por parte de otros reclusos bajo las órdenes de las autoridades, incomunicación y reclusión de castigo", añade Cubalex.
Karla Pérez
Cienfuegos, 1998. Periodista cubana refugiada política en Costa Rica.