La Unión Europea (UE) aprobó este miércoles 10 millones de euros adicionales (unos 11,7 millones de dólares) en ayuda humanitaria para Cuba, en medio del agravamiento de la crisis económica y social que atraviesa la Isla. 

Los fondos se destinarán a programas ejecutados a través de socios humanitarios, aunque se desarrollarán en coordinación con instituciones del régimen cubano, una fórmula que ha sido objeto de constantes cuestionamientos por la falta de transparencia y rendición de cuentas del Estado.

La Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (ECHO) de la Comisión Europea explicó la nueva financiación busca atender a los sectores más vulnerables de la población, entre ellos adultos mayores, niños, mujeres embarazadas y lactantes, así como comunidades aisladas afectadas por la escasez de combustible y la crisis energética.

La ayuda priorizará la adquisición de medicamentos y el apoyo a centros de atención primaria y materna; la distribución de alimentos de emergencia y tratamientos nutricionales para niños y madres; la rehabilitación de sistemas de agua y el suministro de insumos para su potabilización; además de apoyo logístico para zonas de difícil acceso y soluciones de energía renovable, según el comunicado oficial.

La comisaria europea de Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, aseguró que "para las comunidades en Cuba, la vida cotidiana se ha vuelto cada vez más difícil, y la escasez de energía dificulta el acceso a suministros básicos, atención sanitaria y otros servicios esenciales".

"Una vez más, la UE muestra su solidaridad con el pueblo cubano, con financiación adicional que permitirá a nuestros socios proporcionar alimentos, atención sanitaria, agua potable y otras necesidades básicas", añadió la funcionaria.

La Comisión Europea recordó que estos recursos se suman a cuatro millones de euros aprobados a comienzos de este año como parte de la asignación regional para el Caribe —destinados principalmente a Cuba— y a otros dos millones de euros autorizados en abril. Asimismo, mencionó que en 2025 movilizó cerca de seis millones de euros para la respuesta a emergencias y la preparación ante desastres tras el paso del huracán Melissa por la Isla.

Bruselas afirmó que la ayuda humanitaria de la UE se canaliza exclusivamente a través de organizaciones humanitarias presentes sobre el terreno.

Millones de dólares para programas coordinados con el régimen

La nueva inyección de fondos europeos se produce apenas semanas después de que organismos de Naciones Unidas y la propia Unión Europea aprobaran nuevos programas de cooperación para Cuba que suman decenas de millones de dólares. 

Todos ellos son coordinados con instituciones del régimen, pese a las reiteradas denuncias sobre la opacidad en el manejo de recursos públicos y la ausencia de mecanismos efectivos de fiscalización independiente.

El primero de estos programas fue aprobado el 26 de junio, cuando la Junta Ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) dio luz verde al Programa País para Cuba 2026-2030, con una inversión prevista de 116,4 millones de dólares para fortalecer la seguridad alimentaria y nutricional de la población cubana.

Posteriormente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) anunció la selección de 63 iniciativas de nuevos actores económicos para recibir financiamiento dentro del proyecto "Apoyo a los nuevos actores económicos para una diversificación económica, innovativa y sostenible (NAE)", financiado por la Unión Europea.

Entre las iniciativas beneficiadas figuran al menos tres mipymes estatales: Soluciones Copextel, en Villa Clara, vinculada a la empresa estatal COPEXTEL; InnovaSolar, en Guantánamo; y Servivip, en La Habana.

La aprobación de estos nuevos fondos vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la política de cooperación de la Unión Europea hacia Cuba. Mientras Bruselas sostiene que la ayuda busca aliviar las necesidades de la población, organizaciones de derechos humanos y sectores de la oposición han advertido reiteradamente que la falta de transparencia del régimen dificulta verificar el destino final de los recursos y limita las garantías de que la asistencia llegue íntegramente a quienes más la necesitan.