Las exportaciones de México a Cuba se desplomaron 97.1% interanual en junio de 2026, al pasar de 127.3 millones de dólares en el mismo mes de 2025 a apenas 3.6 millones de dólares, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico) citados este lunes por el diario Proceso.

La caída marca un fuerte retroceso en una relación comercial que había experimentado un crecimiento notable durante el primer semestre de 2025, ya bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum, incluso por encima de los niveles registrados durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador.

En junio de 2024, todavía durante la administración de López Obrador, México había exportado a Cuba mercancías por unos 14 millones de dólares. Un año después, ya con Sheinbaum en Palacio Nacional, los envíos se dispararon hasta los 127.3 millones de dólares.

Sin embargo, la tendencia cambió drásticamente en 2026. Proceso atribuye la contracción comercial, entre otros factores, a las presiones de la Administración de Donald Trump sobre países que mantienen relaciones económicas con La Habana y contribuyen a sostener al régimen cubano.

Uno de los sectores más afectados fue el de productos minerales, que incluye derivados del petróleo. En junio de 2025 México exportó a Cuba mercancías de este grupo por alrededor de 113 millones de dólares. Para junio de 2026, el monto se redujo a apenas 76,000 dólares, una caída anual de 99.9%.

Las exportaciones de productos de las industrias alimentarias y bebidas también se desplomaron. México había enviado mercancías de este sector por unos tres millones de dólares en junio de 2025, frente a solo 84,000 dólares un año después, lo que representa una reducción de 97.4%.

En el caso de los metales comunes y sus manufacturas, los envíos pasaron de aproximadamente 1.5 millones de dólares en junio de 2025 a apenas 23,000 dólares en junio de 2026, equivalente a una contracción anual de 99%.

Trump endurece presión sobre quienes abastecen a Cuba

La caída de las exportaciones mexicanas ocurre mientras la Administración Trump ha elevado la presión económica sobre terceros países que suministren recursos estratégicos a Cuba. En enero de 2026, el presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva que declaró una emergencia nacional respecto al régimen cubano y estableció un mecanismo para imponer aranceles adicionales a productos de países que directa o indirectamente proporcionen petróleo a la Isla. Aunque esta iniciativa tuvo que ser retirada, la presión se mantiene. 

La Casa Blanca ha mantenido además una política de sanciones contra personas y entidades que contribuyan al sostenimiento del régimen. 

En mayo de 2026, Trump amplió las restricciones para alcanzar a entidades, personas, afiliados y instituciones financieras que realicen o faciliten transacciones con individuos o entidades sancionados por apoyar a la dictadura de la isla, en particular a quienes sostengan su aparato de seguridad o estén implicados en corrupción y violaciones graves de derechos humanos.

La Administración estadounidense sostiene que estas medidas buscan limitar los recursos que permiten al régimen de La Habana mantenerse en el poder. En su orden de enero, Washington argumentó que La Habana representa una amenaza para la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos, y señaló sus vínculos con Rusia, China, Irán y organizaciones terroristas.

De esta manera, la contracción de las exportaciones mexicanas hacia Cuba se produce en un momento en que Washington intenta elevar el costo para gobiernos, empresas y entidades que proporcionen al régimen cubano combustible y otros recursos económicos, especialmente aquellos considerados esenciales para su funcionamiento.