Una nueva muerte de un joven cubano mientras cumplía el Servicio Militar vuelve a poner bajo escrutinio las condiciones en que son incorporados y permanecen los reclutas en unidades militares de la isla.
Leordanis Ramón Ricardo Batista, de apenas 18 años y conocido por familiares y amigos como “Leo”, murió el pasado 22 de septiembre, alrededor de las 9:00 de la mañana, mientras se encontraba en una unidad del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT) en la zona de Nipe, provincia Holguín, según información difundida por la plataforma independiente NiO Reportando un Crimen.
La plataforma había informado inicialmente sobre la muerte sin revelar la identidad del joven, mientras intentaba corroborar las circunstancias del caso. Posteriormente, según explicó, recibió nuevos testimonios que permitieron identificarlo y reconstruir parte de lo sucedido.
De acuerdo con las fuentes, Leordanis llevaba menos de dos meses cumpliendo el Servicio Militar. Era de origen campesino, había sido buen estudiante y aspiraba a continuar sus estudios. Según los testimonios citados, había obtenido una plaza relacionada con la carrera de Turismo.
Su familia había advertido sobre padecimientos nerviosos
Uno de los elementos que rodean el caso es el historial de salud emocional que, según NiO Reportando un Crimen, tenía el joven.
Las fuentes consultadas por la plataforma aseguran que Leordanis recibía atención psicológica desde aproximadamente los nueve años debido a padecimientos nerviosos. Antes de su incorporación al Servicio Militar, su familia habría presentado documentación relacionada con esos antecedentes, pero finalmente fue declarado apto para cumplir el Servicio.
Una vez dentro de la unidad, su situación emocional habría comenzado a deteriorarse. Según los testimonios, se realizaron gestiones para que fuera trasladado hacia Banes, con el objetivo de mantenerlo más cerca de su hogar.
Sin embargo, las fuentes señalan al mayor Bandera, identificado por ellas como jefe de la unidad, y aseguran que el oficial se habría negado a colaborar con el traslado pese a las gestiones de la familia y al estado en que se encontraba el joven.
Los testimonios también lo acusan de haberle gritado y maltratado verbalmente en varias ocasiones, además de someterlo a fuertes presiones dentro de la unidad.
Las fuentes también aseguran que Leordanis había recibido advertencias relacionadas con las consecuencias que tendría para su futuro universitario abandonar o no continuar cumpliendo el Servicio Militar.
Leordanis había manifestado en diferentes ocasiones que no se encontraba bien emocionalmente.
También existen denuncias sobre la comunicación del fallecimiento a la familia. Según las fuentes, varias horas después del hecho, alrededor de las 5:00 de la tarde, todavía no se habría producido una notificación oficial. Los testimonios atribuyen la demora a una supuesta falta de combustible.
Finalmente habría sido el padre de uno de los compañeros de Leordanis quien consiguió comunicar a la familia lo ocurrido.
También se denunció que varios jóvenes que compartieron con él durante el Servicio Militar no habrían recibido autorización para asistir a su funeral.
Hasta el momento, no consta una explicación pública de las autoridades militares sobre las circunstancias de la muerte ni sobre las denuncias formuladas por las fuentes consultadas por NiO Reportando un Crimen.
Segunda muerte reportada en menos de una semana
El fallecimiento de Leordanis se conoce apenas días después de que trascendiera la muerte de Yandiel Jurado Lastre, un joven de 19 años que falleció mientras cumplía el Servicio Militar en una unidad del Estado Mayor en Manzanillo, Granma.
Según informó Martí Noticias, Yandiel murió después de recibir un disparo de otro recluta, quien habría abandonado su puesto de guardia y se habría acercado al joven portando su arma reglamentaria. La madre de Yandiel, Mariela Lastre Berto, denunció que la tragedia fue consecuencia de la falta de supervisión y de las condiciones en que permanecen los jóvenes durante el Servicio Militar.
“Los niños no van a pasar el Servicio Militar, van de carne de cañón. Los jefes se van a sus casas a dormir y los dejan solos. No ocurre un hecho como este si hay alguien supervisando”, afirmó la madre a Martí Noticias.
Lastre Berto también pidió justicia por su hijo y llamó a otras madres cubanas a no permitir que sus hijos permanezcan en el Servicio Militar.
Una problemática documentada durante años
Los fallecimientos de jóvenes durante el Servicio Militar no son un fenómeno nuevo en Cuba. La prensa independiente ha documentado durante años muertes ocurridas en unidades militares y durante actividades vinculadas al servicio, entre ellas suicidios, accidentes y otros hechos violentos.
Una base de datos elaborada por CubaNet había documentado hasta 2023 31 casos de jóvenes fallecidos durante el Servicio Militar, incluidos 10 suicidios cometidos con el arma reglamentaria.
Archivo Cuba, por su parte, había documentado 54 casos de jóvenes fallecidos durante el cumplimiento del Servicio Militar Activo en un registro que incluye hechos adicionales a los recopilados por CubaNet.
El propio CubaNet reportó que entre finales de 2023 y agosto de 2024 al menos cinco jóvenes murieron mientras cumplían el Servicio Militar Activo; tres de ellos por suicidio.
El Decreto-Ley 224 de 2001, Del Servicio Militar, establece en su artículo 2 que “todos los ciudadanos cubanos del sexo masculino están obligados a cumplir el Servicio Militar”.
La misma norma establece que la incorporación al Servicio Militar Activo debe producirse a partir de los 18 años, aunque contempla la incorporación voluntaria de menores de 18 que se encuentren en el año en que cumplen 17 años.
La obligación comienza antes: los varones deben inscribirse en el registro militar en el año en que cumplen 16 años.