Skip to main content

"Me lo encontré muy mal": actualizan estado de salud de preso político Juan Enrique Pérez

La esposa agregó que el recluso "está pésimo, no tiene salud ninguna" y que arrastra problemas de salud desde 2021, cuando fue detenido y golpeado

Image
Juan Enrique Pérez Sánchez manifestándose durante las protestas populares del 11J
Facebook | Juan Enrique Pérez Sánchez manifestándose durante las protestas populares del 11J

Actualizado: Thu, 08/10/2023 - 08:24

 

El preso político cubano del 11J Juan Enrique Pérez Sánchez, recluido en la prisión de Quivicán, provincia de Mayabeque, se encuentra mal de salud como consecuencia de una golpiza que le dieron en el penal el 10 de julio pasado.

En un video difundido en redes sociales, su esposa Dayana Aranda Batista dijo que el 9 de agosto tuvo visita conyugal y que encontró al manifestante del 11J "muy mal".

De acuerdo con la denuncia de Aranda Batista, "está bajo de peso, posiblemente yo pese más que Juan Enrique. Debido a los golpes que le dieron por la cervical, tiene que usar permanentemente una minerva en el cuello porque no puede mover la cabeza".

Pérez Sánchez pidió al jefe de la prisión, conocido como "Lolo", que lo trasladara a una institución médica, pues le duele mucho la cabeza tras la golpiza sufrida hace un mes, pero el funcionario le dijo que solo lo atenderían en la enfermería del penal.

"Juan Enrique le dijo que no, que si dependía de él curarse todos los golpes que él tenía, que le habían proporcionado ellos mismos, él se iba a morir porque él no iría a la enfermería de la prisión a absolutamente nada. Lolo le respondió que entonces se iba a morir".

Según confirmó su esposa este jueves a ADN Cuba, el preso político fue golpeado por oficiales del penal el mes anterior.

La esposa agregó que el recluso "está pésimo, no tiene salud ninguna" y que arrastra problemas de salud desde 2021, cuando fue detenido y golpeado.

Además, Aranda Batista denunció que la visita conyugal que se les permitió a los presos políticos de esa cárcel fue de solo tres horas, mientras que los reclusos comunes tuvieron derecho a siete horas con sus parejas.

Pérez Sánchez fue condenado a ocho años de privación de libertad por los supuestos delitos de sabotaje, desacato y desórdenes públicos.

El reo ha protagonizado varias protestas en prisión contra la dictadura cubana, por lo que las autoridades del penal lo han recluido varias veces en celdas de castigo.