Millones de cubanos sobreviven con apenas unas pocas horas de electricidad al día. En numerosas provincias los cortes superan habitualmente las doce horas diarias y, según denuncias de residentes, incluso barrios de La Habana ya experimentan apagones de más de 20 horas consecutivas, una situación que hasta hace poco era más frecuente en el interior del país.

ADN Cuba actualiza a diario la situación energética en la isla.

15 de julio

En la madrugada de este miércoles se habría conectado el sistema eléctrico desde la provincia Pinar del Río hasta Holguin, informó el oficialismo.

14 de julio

Este martes ocurrió un nuevo apagón nacional en Cuba, según informaron medios y voceros del régimen cubano.

El vocero del oficialismo Lázaro Manuel Alonso confirmó la caída del Sistema Electroenergético Nacional (SEN), pero no dio detalles sobre la falla.

El apagón ya supera una hora, tras iniciar a las 11 de la mañana.

El 6 de julio, hace una semana, ocurrió otro apagón general en la isla.

El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, declaró que la caída del sistema se debió a "oscilaciones en la red nacional que provocaron la salida de una unidad", lo que desencadenó posteriormente la desconexión de varias más hasta la caída general.

“No han sido errores de operación. En la Unión Eléctrica hay capacidad técnica, conocimiento, consagración y un fuerte sentido de pertenencia. Nuestros trabajadores están laborando sin descanso y el sistema se recuperará. También he escuchado que se atribuye esta situación al éxodo de trabajadores. Es cierto que, como en cualquier otra organización, tenemos salida de personal, pero eso no ha implicado una pérdida de conocimiento. Seguimos trabajando con empeño para levantar el sistema”, añadió el funcionario castrista.

Además de culpar al embargo estadounidense por la ineficiencia del régimen de la O Levy indicó que "hay una total ausencia de combustible y no tenemos acceso a piezas de repuesto para nuestras unidades termoeléctricas ni para las de Energás".

Para la tarde del martes habría electricidad en algunas zonas de La Habana y aun faltaría el resto del país por quedar conectado.

La nueva desconexión ocurre en medio de una crisis energética que se ha agravado durante los últimos años y que ha provocado repetidos colapsos del Sistema Electroenergético Nacional. Solo en los últimos meses, Cuba ha sufrido varios apagones generales que dejaron a toda la Isla sin electricidad durante horas o incluso días.

La fragilidad del sistema también se refleja en los déficits de generación registrados en las últimas semanas. De acuerdo con los propios partes oficiales de la UNE, el déficit previsto ha llegado a superar los 2.200 megavatios (MW), uno de los niveles más altos reportados en los últimos años, como consecuencia de averías en centrales termoeléctricas, mantenimientos prolongados y la falta de combustible para la generación distribuida.

El régimen cubano atribuye la crisis principalmente a las sanciones de Estados Unidos y a las dificultades para adquirir combustible. Sin embargo, economistas y especialistas han señalado que el deterioro del sistema eléctrico responde también a décadas de falta de inversiones, mantenimiento insuficiente y una infraestructura de generación altamente envejecida.