El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) pidió a funcionarios y autoridades de la Unión Europea (UE) investigar posibles casos de trata de personas en la brigada médica cubana que permanece en Italia, donde trabajan unas 200 personas, según denunció este viernes la organización.
La petición fue presentada durante reuniones de trabajo que representantes del OCDH sostuvieron en Bruselas con eurodiputados y funcionarios del Servicio Europeo de Acción Exterior de la UE.
"Hay víctimas de trata de personas, por lo que hemos pedido que se les proteja", afirmó la doctora Daily Coro, responsable del tema en el OCDH. La activista también advirtió sobre el impacto que las misiones médicas cubanas tienen en el deteriorado sistema sanitario de la isla.
Según Coro, el sistema de salud cubano ha perdido un 30% de su personal desde 2023, mientras unos 23.000 profesionales sanitarios se encuentran trabajando fuera del país.
Durante los encuentros en Bruselas, el OCDH también agradeció a los grupos parlamentarios que impulsaron la inclusión de una denuncia sobre las misiones médicas cubanas en la resolución del Parlamento Europeo sobre la represión política y la situación humanitaria en Cuba, aprobada el 18 de junio de 2026.
La resolución fue aprobada por 283 votos a favor, 199 en contra y 85 abstenciones y condenó la represión ejercida por el régimen cubano, además de reclamar la liberación de los presos políticos y reformas económicas y políticas profundas.
Organismos internacionales han documentado denuncias
La petición del OCDH se produce meses después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA) publicaran un informe sobre las condiciones laborales y de movilidad de los trabajadores cubanos enviados a misiones médicas internacionales.
El informe, publicado en abril de 2026, documentó denuncias de retención de ingresos, extensas jornadas laborales, asignación de tareas ajenas a la actividad sanitaria y restricciones a la libertad sindical. También señaló posibles limitaciones a la circulación y residencia de los profesionales cubanos, incluyendo el retiro de pasaportes y sanciones por abandonar las misiones.
La CIDH y REDESCA expresaron preocupación por la posible existencia de situaciones de trabajo forzoso u obligatorio y advirtieron que, en determinados casos, las circunstancias denunciadas podrían reunir elementos constitutivos de trata de personas.
El organismo interamericano recomendó, entre otras medidas, garantizar que la participación en las misiones médicas sea voluntaria, libre e informada, así como establecer contratos laborales claros, condiciones de trabajo dignas y respeto pleno a la libertad de circulación y retorno de los profesionales.
Coro recordó que las misiones médicas cubanas ya han sido examinadas por organismos internacionales de derechos humanos y que las denuncias incluyen la retención estatal de una parte considerable de las remuneraciones obtenidas en determinados destinos, extensas jornadas de trabajo, restricciones de movilidad, vigilancia de la vida privada y obstáculos para la reunificación familiar.
Una de las prácticas denunciadas durante años por médicos cubanos que han participado en estas brigadas es la retención de sus documentos de identidad.
En abril de 2025, el entonces ministro cubano de Salud Pública, José Ángel Portal Miranda, reconoció durante el podcast oficialista Desde la Presidencia, conducido por Miguel Díaz-Canel, que los pasaportes de los profesionales enviados al extranjero estuvieron en manos de las jefaturas de las brigadas.
La admisión se produjo después de años de denuncias sobre las condiciones en que trabajan los profesionales cubanos enviados al extranjero y sobre los mecanismos utilizados por el régimen de La Habana para impedir que abandonen las misiones.
El informe de la CIDH y REDESCA confirmó que testimonios recibidos por la Comisión describían casos en los que los pasaportes eran retirados una vez que los trabajadores llegaban al país de destino.
Las misiones médicas constituyen desde hace décadas una de las principales fuentes de ingresos en divisas del régimen cubano. La Habana las presenta como programas de cooperación y solidaridad internacional, mientras organizaciones de derechos humanos y exintegrantes de las brigadas denuncian que los profesionales son sometidos a condiciones laborales y de movilidad restrictivas.
OCDH pide un grupo de trabajo sobre Cuba
Además de la investigación sobre la brigada médica en Italia, el OCDH pidió durante sus reuniones en Bruselas una mayor implicación de las instituciones europeas en una eventual transición democrática en Cuba.
Yaxys Cires, director de Estrategias del OCDH, afirmó que está prevista una nueva resolución de la Eurocámara sobre la situación de los presos políticos cubanos.
"Ahora toca al Ejecutivo europeo y a los países miembros articular una nueva política hacia el régimen cubano", sostuvo Cires, según el comunicado de la organización.
El OCDH solicitó específicamente a los grupos políticos y al Servicio Europeo de Acción Exterior la creación de un grupo de trabajo dedicado a la transición democrática en Cuba.
La organización considera que la UE debe aumentar su presión sobre el régimen y utilizar sus mecanismos de cooperación y relaciones exteriores para promover cambios democráticos y la protección de los derechos humanos en la isla.