El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió este miércoles que Washington mantiene abierta la posibilidad de una acción militar contra Cuba y llamó al régimen de La Habana a prestar atención a la disposición del presidente Donald Trump para hacer valer los intereses estratégicos estadounidenses.

Todas las opciones están sobre la mesa, incluyendo opciones militares”, afirmó Hegseth al referirse a Cuba. 

El alto funcionario añadió que la isla “haría bien en prestar atención” a la disposición de Trump para hacer valer las prerrogativas estratégicas de Estados Unidos.

Hegseth sostuvo además que ningún país puede equipararse con Estados Unidos en capacidad militar y mencionó a Rusia, Cuba, Irán y Venezuela en el contexto de la política estadounidense hacia los gobiernos que considera adversarios en el hemisferio.

“Los rusos, cubanos, iraníes y Venezuela… La forma en que esos países se han acercado a Estados Unidos y a la Coalición contra Cárteles de las Américas demuestra que entienden dónde reside el equilibrio de poder, especialmente en este hemisferio. Y eso, sin duda, se aplica a Cuba”, afirmó.

Las declaraciones se producen en un momento de creciente presión de la administración Trump sobre La Habana y después de que altos funcionarios estadounidenses hayan advertido reiteradamente sobre la posibilidad de utilizar opciones militares contra el régimen cubano.

El propio Hegseth visitó el pasado 10 de junio la Base Naval de Guantánamo, donde afirmó ante militares estadounidenses que el futuro de Cuba estaba en manos del presidente de Estados Unidos y de los dirigentes cubanos.

“Pase lo que pase, el Departamento de Guerra estará preparado y listo para cualquier contingencia que pueda surgir”, declaró entonces el funcionario.

Durante aquella visita, Hegseth también advirtió al régimen cubano contra la adquisición de armamento capaz de alcanzar la base estadounidense en Guantánamo o territorio continental de Estados Unidos. Según Reuters, sostuvo que una medida de ese tipo podría provocar una confrontación que La Habana “no podría soportar”.

La visita de Hegseth ocurrió menos de dos semanas después de un inusual encuentro entre altos mandos militares estadounidenses y cubanos en el perímetro de la Base Naval de Guantánamo.

El general Francis L. Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, se reunió el 29 de mayo con el general de Cuerpo de Ejército Roberto Legrá Sotolongo, viceministro primero y jefe del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), además de otros oficiales cubanos.

Según el Comando Sur, ambas delegaciones mantuvieron un breve intercambio sobre asuntos de seguridad operacional. Donovan también realizó una evaluación de la seguridad del perímetro de la instalación estadounidense y abordó con los mandos de la base cuestiones relacionadas con la protección de las fuerzas, la seguridad de los militares y sus familias y la preparación operativa.

El encuentro fue confirmado por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (Minfar), que lo calificó de “positivo” y señaló que las delegaciones abordaron asuntos relacionados con la seguridad en el perímetro de la base estadounidense.

Legrá Sotolongo figura además entre los altos funcionarios cubanos sancionados por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

Las nuevas declaraciones de Hegseth se suman así a una serie de advertencias de la administración Trump sobre Cuba, mientras Washington mantiene una política de creciente presión contra el régimen de Miguel Díaz-Canel y sostiene que busca promover cambios políticos en la isla.