La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió este martes una alerta de seguridad ante un “notable aumento” de los delitos oportunistas relacionados con vehículos en la capital cubana, en medio del deterioro de las condiciones económicas de la isla.
Según el aviso publicado el lunes, entre los hechos reportados se encuentran allanamientos de vehículos, robo de piezas de automóviles —como espejos laterales y limpiaparabrisas— e intentos de robo de vehículos.
“Las condiciones económicas deterioradas han provocado un amplio aumento en la delincuencia en toda Cuba”, señaló la Embajada, que pidió a los ciudadanos estadounidenses mantener “una vigilancia elevada”, particularmente en lo relacionado con la seguridad de sus vehículos.
La alerta recomienda cerrar siempre las puertas de los automóviles y subir completamente las ventanas, incluso cuando haya personas dentro. También aconseja no dejar objetos de valor ni documentos importantes dentro de los vehículos sin vigilancia.
Security Alert – U.S. Embassy Havana, Cuba (September 1, 2026)
Location: Havana
Event: There has been a notable increase in automotive-related crimes of opportunity throughout Havana. Crimes include vehicle break-ins, car part thefts (such as side mirrors and windshield… pic.twitter.com/015K0N5mXL— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) September 1, 2026
La sede diplomática pidió además que, siempre que sea posible, los automóviles sean estacionados durante la noche o en estancias prolongadas detrás de portones cerrados con llave o dentro de garajes.
La Embajada también recomendó a sus ciudadanos considerar el uso de asistentes de estacionamiento locales, conocidos en Cuba como “parqueadores”, cuando visiten restaurantes, tiendas u otros establecimientos.
Sin embargo, aconsejó identificar activamente si la persona que ofrece el servicio está realmente vigilando el vehículo y confirmar que su atención se extiende a la calle o al estacionamiento.
El comunicado precisa que los usuarios pueden confirmar directamente con el establecimiento si existe este servicio y cuál es la tarifa asociada, en caso de que la haya.
En caso de ser víctima de un robo, la Embajada recomendó notificar a las autoridades cubanas. Los números de emergencia indicados en el aviso son 106 para la Policía, 105 para los bomberos y 104 para ambulancias.
Los ciudadanos estadounidenses que enfrenten una emergencia también pueden comunicarse con la Embajada al +(53) (7) 839-4100 y, fuera del horario laboral, marcar primero 1 y luego 0. La sede diplomática recordó que puede proporcionar asistencia consular a quienes necesiten reemplazar un pasaporte perdido o robado.
La alerta ocurre en medio del aumento de la violencia en Cuba
El aviso de Washington se produce en un contexto de creciente preocupación por la inseguridad ciudadana en Cuba, donde durante los últimos años se han multiplicado los reportes de robos, asaltos y otros hechos violentos, incluidos casos que han terminado en homicidios.
El monitoreo de la organización independiente Cubalex documentó 168 hechos de violencia e inseguridad ciudadana durante julio, entre ellos 37 homicidios, la cifra mensual más alta registrada por la organización desde que comenzó este seguimiento. Al menos nueve de las víctimas fueron mujeres asesinadas por razones de género.
Cubalex ha advertido que sus cifras constituyen un subregistro, debido a la ausencia de estadísticas oficiales públicas y sistemáticas sobre criminalidad en Cuba. La organización señala que los hechos documentados corresponden a casos que pudieron ser identificados y verificados mediante su monitoreo.
El propio informe de julio señala que buena parte de los hechos restantes correspondió a robos y asaltos violentos, algunos de ellos dirigidos contra vehículos y equipos de generación eléctrica, y perpetrados en determinados casos con machetes y armas de fuego.
La alerta emitida por Estados Unidos constituye así un nuevo reconocimiento externo del deterioro de la seguridad en la isla y, particularmente, de los riesgos que enfrentan quienes poseen o utilizan vehículos en La Habana.
Mientras las autoridades cubanas no ofrecen estadísticas públicas completas que permitan dimensionar el alcance de la delincuencia, la advertencia de la Embajada estadounidense se suma a los registros independientes que muestran un escenario de creciente inseguridad para la población.