El activista cubano Alcibiades Brizuela, presidente de la Fundación Con los Pobres de la Tierra, lleva más de 10 días en huelga de hambre en San Antonio de los Baños, Artemisa, en demanda de la libertad de los presos políticos en Cuba.
Brizuela, quien es ciego y padece varias enfermedades, inició el ayuno el pasado 23 de agosto y mantiene su protesta en el Parque de San Antonio de los Baños, donde busca darle visibilidad a su reclamo.
"Alcibiades es un hombre ciego y enfermo, lo que hace todavía más preocupante su situación", advirtió el presidente del Movimiento Opositores por una Nueva República (MONR), José Díaz Silva, en una publicación en Facebook.
En un video difundido este martes, Brizuela reafirmó su decisión de continuar con la protesta.
"Aquí estoy, de frente y luchando. Sin miedo", expresó el activista.
La huelga de hambre se produce en medio de la grave situación de los presos políticos cubanos y de reiteradas denuncias de organizaciones opositoras y familiares sobre las condiciones en las cárceles de la isla.
La protesta de Brizuela ocurre pocos días después de que otro opositor cubano pusiera fin a un prolongado ayuno con una demanda similar.
El activista Guillermo del Sol Pérez, integrante del movimiento Cuba Decide, depuso el fin de semana anterior una huelga de hambre que había mantenido durante más de 70 días en su vivienda de Santa Clara, Villa Clara.
Del Sol inició el ayuno el 19 de junio para exigir la liberación de un grupo de presos políticos, entre ellos el manifestante del 11J Leonel Tristá y otros prisioneros, en su mayoría de Villa Clara.
Después de más de dos meses sin ingerir alimentos, el estado físico del opositor se había deteriorado considerablemente. Según las denuncias difundidas durante su huelga, su cuerpo estaba comenzando a presentar fallos, en un contexto además marcado por sus padecimientos de hipertensión y diabetes.
Con el fin de evitar un desenlace fatal, Del Sol finalmente abandonó la huelga durante el último fin de semana.
Ahora, Brizuela mantiene su propia protesta en un espacio público de San Antonio de los Baños y supera ya los 10 días de ayuno, pese a sus problemas de salud y discapacidad visual.
Su caso vuelve a poner el foco sobre las acciones de protesta emprendidas por opositores cubanos para reclamar la excarcelación de los presos políticos, en un contexto en el que las familias continúan denunciando encarcelamientos y condiciones adversas dentro del sistema penitenciario de la isla.