Un nuevo vuelo de deportación procedente de Estados Unidos llegó este viernes a La Habana con 127 migrantes cubanos en situación irregular, informó el Ministerio del Interior (MININT) del régimen.
El grupo, recibido en el Aeropuerto Internacional José Martí, estaba compuesto por 113 hombres y 14 mujeres.
Hasta el momento, no ha trascendido mayor información sobre los retornados ni sobre las circunstancias de sus procesos migratorios en Estados Unidos.
Llegan a #Cuba 127 migrantes irregulares (113 hombres y 14 mujeres), devueltos por Estados Unidos por el Aeropuerto Internacional José Martí, este 21 de agosto de 2026. pic.twitter.com/d8MhcrQeZC
— MININT_CUBA (@minint_cuba) August 21, 2026
El vuelo anterior procedente de Estados Unidos llegó a Cuba en junio pasado con 96 migrantes irregulares, de ellos 78 hombres y 18 mujeres. Según informó entonces el MININT, tres de los retornados quedaron detenidos por estar presuntamente vinculados con delitos cometidos antes de abandonar el país.
Con esta operación, el régimen cubano indicó que hasta esa fecha 740 personas habían sido retornadas a la Isla en 2026, mediante 25 operaciones de devolución realizadas desde distintos países de la región.
Dicha cifra debe haber aumentado en las últimas semanas con varias devoluciones marítimas.
El primer vuelo de deportación desde Estados Unidos de este año llegó a La Habana en febrero con 170 migrantes cubanos. De acuerdo con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), varios de los deportados tenían antecedentes criminales por delitos graves, entre ellos asesinato, secuestro, violación y narcotráfico.
Los vuelos de deportación forman parte de los acuerdos migratorios entre Washington y La Habana. Estas operaciones se reanudaron durante la Administración de Joe Biden y han continuado bajo el mandato del presidente Donald Trump, en medio del endurecimiento de la política migratoria estadounidense.
La devolución de migrantes cubanos ocurre mientras continúa el éxodo desde la Isla, impulsado por la profunda crisis económica, la falta de oportunidades, violaciones de derechos humanos y el deterioro de las condiciones de vida.
La migración cubana, sin embargo, no se ha detenido durante 2026 pese al endurecimiento de los controles migratorios en varios países. Datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) muestran que la movilidad de ciudadanos cubanos continúa activa en América Latina y el Caribe, aunque las rutas han comenzado a modificarse.
Un informe de la organización sobre el período enero-mayo de este año señala que, mientras los movimientos irregulares disminuyeron en algunos puntos tradicionales de tránsito, se mantienen las rutas que conectan Cuba y el Caribe con Centroamérica y aumentan los desplazamientos hacia países de Sudamérica.
El cierre de la ruta nicaragüense para cubanos sin visa, implementado en febrero, provocó una caída de los flujos de esta nacionalidad por algunos países centroamericanos, pero no puso fin al movimiento migratorio.
Costa Rica se convirtió en uno de los principales destinos para cubanos que buscan permanecer en la región, mientras Uruguay y Brasil continúan registrando una presencia creciente de migrantes de la Isla. La OIM informó que en los primeros dos meses de 2026 se registraron unas 1.500 llegadas de cubanos en la región y destacó que cada vez más personas están optando por permanecer en América Latina en lugar de continuar hacia Estados Unidos.
La salida por mar también continúa. En julio, medios independientes reportaron el rescate de cubanos que habían emprendido travesías desde la Isla hacia otros países del Caribe, mientras las autoridades de Gran Caimán han confirmado la llegada de ciudadanos cubanos por vía marítima durante este año. En marzo, las autoridades de ese territorio informaron que 24 cubanos habían llegado a las Islas Caimán en lo que iba de 2026 y que 20 ya habían sido repatriados.
Estos movimientos se producen pese al elevado riesgo de las travesías en embarcaciones precarias y a las advertencias de las autoridades estadounidenses sobre los peligros de intentar alcanzar por mar las costas de Florida.