El joven cubano Moisés David Torres Puig, uno de los cinco atletas que abandonaron la delegación de la Isla durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, confirmó públicamente que los deportistas viajaron bajo vigilancia de agentes de la Seguridad del Estado y aseguró que teme sufrir represalias si regresa a Cuba.

Torres Puig, de 21 años y natural de Las Tunas, hizo las declaraciones durante una entrevista concedida esta semana al programa dominicano “Esto no es radio”, en la que relató las circunstancias que rodearon su salida de la delegación y las condiciones en las que vivía como deportista en Cuba.

“Si vuelvo a Cuba, dejo de ser persona”, afirmó el joven frente a las cámaras, al explicar el temor que siente ante un eventual regreso a la Isla. Según dijo, podría ser detenido bajo acusaciones de “traición a la patria”, una amenaza que, aseguró, es utilizada por las autoridades cubanas para disuadir a los atletas de abandonar las delegaciones durante competencias internacionales.

Torres Puig también confirmó que los deportistas cubanos estaban acompañados por personal de seguridad durante su estancia en República Dominicana. “Vino con nosotros. Desde allá ya nos estaba alertando: ‘yo soy el que los va a cuidar a ustedes’”, relató.

El testimonio del joven coincide con una investigación publicada por el diario dominicano Diario Libre, que reveló que agentes de la seguridad cubana se infiltraron en instalaciones deportivas durante los Juegos para vigilar a los atletas de la Isla e impedir nuevas fugas

Las autoridades dominicanas detectaron a ciudadanos cubanos que no contaban con acreditaciones para realizar labores de seguridad y retiraron a varios de los recintos.

Uno de los episodios ocurrió en una competencia bajo techo en el Parque del Este, donde militares dominicanos detectaron a personas vinculadas a la seguridad cubana que perseguían a deportistas cubanos que intentaban separarse de la delegación. La seguridad del recinto cerró temporalmente las puertas y revisó las acreditaciones de los presentes.

La investigación estableció además que algunos de los agentes llegaron a utilizar uniformes correspondientes a atletas de otras delegaciones para aproximarse a los cubanos sin levantar sospechas. Un segundo incidente similar llevó a organismos dominicanos a establecer un protocolo especial de seguridad ante lo que consideraron una posible injerencia.

“Querían secuestrarnos”

Torres Puig aseguró que, después de abandonar la delegación, recibió una advertencia de que las autoridades cubanas intentaban localizarlo y le recomendaron no conectarse a las redes sociales.

“Sí creo 100% que es por nuestro caso”, afirmó al referirse a la búsqueda de la que habría sido objeto. “Querían secuestrarnos en un país donde ellos no tienen derecho a eso”, añadió.

En declaraciones recogidas previamente por medios independientes, el deportista explicó que había preparado su salida durante meses y que finalmente aprovechó un momento de distracción durante una actividad deportiva para abandonar la concentración. También contó que, después de escapar, recibió una advertencia para desconectarse porque estaban intentando localizarlo.

El joven ha señalado que su decisión estuvo relacionada también con las precarias condiciones en las que desarrollaba su carrera deportiva en Cuba. Torres Puig permanecía internado en una escuela deportiva de La Habana, pese a ser oriundo de Las Tunas, y recibía un salario de apenas 3.500 pesos cubanos.

Según su relato, la alimentación era insuficiente para las exigencias físicas del entrenamiento. El deportista describió jornadas de preparación de varias horas y aseguró que en ocasiones ni siquiera había un desayuno adecuado.

“En la escuela donde estamos uno realmente ni sobrevive casi”, dijo el joven, quien decidió permanecer en República Dominicana en lugar de regresar a Cuba y continuar su carrera deportiva bajo esas condiciones.

Cinco atletas abandonaron la delegación cubana

Torres Puig fue el primero de al menos cinco deportistas cubanos que abandonaron la delegación durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.

Después de su salida se marcharon la remera Leah Daniela Almeida, medallista de bronce; el jardinero central del equipo de softbol Yasmani Álvarez; y los esgrimistas Adán Núñez y Hershey Daniela de la Cruz.

El propio Torres Puig ha explicado que los atletas cubanos tenían restricciones de movimiento que no afectaban de la misma manera a otras delegaciones. “A nosotros no nos dejaban salir de la villa”, afirmó, según declaraciones recogidas por Infobae. También aseguró haber visto a un ciudadano cubano vestido con el uniforme de otra delegación antes de su salida.

La revelación sobre la vigilancia adquirió mayor relevancia después de que el Gobierno de República Dominicana ordenara el retiro de nueve integrantes de la misión diplomática cubana y sus familiares. La medida fue comunicada el 13 de agosto y las autoridades dominicanas no explicaron públicamente las razones específicas, aunque señalaron que actuaban dentro de las facultades reconocidas por el derecho internacional y la Convención de Viena.

Los funcionarios abandonaron finalmente República Dominicana tras cumplirse el plazo concedido por las autoridades. Sin embargo, Santo Domingo no ha confirmado oficialmente que la operación de vigilancia contra los atletas sea la causa de la salida de los diplomáticos.

De hecho, el propio Diario Libre ha señalado que no pudo establecer que los nueve funcionarios afectados por la medida fueran los mismos agentes involucrados en los incidentes de los Juegos ni que esos hechos constituyeran formalmente la causa de la decisión. La Cancillería dominicana tampoco ha divulgado los motivos.

Mientras La Habana ha negado irregularidades y sostiene que sus diplomáticos actuaron respetando la Convención de Viena, el testimonio de Torres Puig aporta ahora el relato directo de uno de los atletas que estuvieron bajo ese esquema de vigilancia y que decidió romper con la delegación cubana.

El joven, entretanto, permanece en República Dominicana y ha expresado su intención de continuar sus estudios y buscar una vida alejada del sistema deportivo cubano.