El periodista cubano Austin Llerandi, director del medio comunitario Amanecer Habanero, abandonó Cuba rumbo a Brasil junto a su esposa embarazada después de recibir amenazas de prisión por parte de la Seguridad del Estado, informó este miércoles el Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP).

Según el organismo, Llerandi salió de la isla el martes 29 de septiembre. La organización sostiene que su salida no fue una decisión migratoria voluntaria, sino el resultado de las presiones ejercidas por el régimen cubano para que abandonara su labor periodística.

La Seguridad del Estado le había advertido que, si continuaba distribuyendo el boletín impreso Amanecer Habanero entre los vecinos de su comunidad en la capital, sería enviado a prisión, de acuerdo con el comunicado del ICLEP.

El hostigamiento contra el comunicador se intensificó desde julio, mediante citaciones e interrogatorios. A finales de agosto, Llerandi fue detenido durante unas cinco horas en la unidad policial de Marianao, conocida como “La Sexta”.

Durante ese interrogatorio, un capitán que se identificó como “Miguel” le mostró un expediente en el que se iniciaba una acusación penal bajo el Decreto-Ley 370. También le entregó un acta de advertencia en la que se señalaba que una nueva citación podría derivar en cargos por desacato.

De acuerdo con la organización, el represor le propuso no procesarlo penalmente si abandonaba Cuba en un plazo de dos meses. El ICLEP denunció además que el agente utilizó el embarazo de la esposa de Llerandi y la existencia de su hija por nacer como elemento de presión durante el interrogatorio.

En su comunicado de este miércoles, el ICLEP condenó el exilio forzoso del periodista y afirmó que su “único delito” fue distribuir un boletín impreso con información dirigida a su comunidad.

El organismo había presentado anteriormente ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) una solicitud de medidas cautelares para Llerandi y su núcleo familiar debido a las amenazas y presiones denunciadas.

Más periodistas bajo presión

La salida de Llerandi ocurre mientras otros periodistas independientes cubanos enfrentan procesos penales y encarcelamiento.

Uno de los casos más recientes es el de Henry Constantín Ferreiro, director del medio La Hora de Cuba, quien fue detenido el 16 de septiembre en Camagüey después de acudir a una citación policial. Posteriormente fue enviado a prisión preventiva y trasladado a la cárcel Kilo 7. 

También permanece encarcelado el periodista independiente Jorge Bello Domínguez, condenado a 15 años de prisión tras su participación en las protestas del 11 de julio de 2021. 

Otro comunicador encarcelado es Ángel Cuza, quien permanece bajo custodia en el Combinado del Este, en La Habana. 

El propio ICLEP ha documentado un aumento de las violaciones contra la libertad de expresión y de prensa en Cuba. En su balance de 2025 registró 1.188 violaciones, de las cuales 193 estuvieron relacionadas con la libertad de prensa.