El embajador de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, afirmó este miércoles que el régimen cubano ha utilizado durante demasiado tiempo la ONU como una plataforma de propaganda y defendió que la política de presión de Washington ha tenido un impacto significativo para contener la expansión del comunismo impulsado desde La Habana.

Durante una audiencia ante el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, Waltz protagonizó un intercambio con el congresista demócrata Mark Pocan, quien preguntó si Estados Unidos estaba "en guerra con Cuba" y aseguró que existía "un bloqueo naval alrededor de la Isla".

"No tenemos un bloqueo naval. Eso es propaganda cubana", respondió Waltz.

El diplomático rechazó la afirmación del legislador y sostuvo que la política estadounidense ha contribuido a frenar la influencia del régimen en la región.

"La presión ha tenido un efecto significativo" al impedir que el régimen cubano expandiera "su revolución, su comunismo y su política antiestadounidense por el hemisferio", afirmó.

Asimismo, denunció que "el régimen cubano ha utilizado a las Naciones Unidas durante demasiado tiempo para su propaganda", en referencia a las constantes campañas impulsadas desde La Habana contra el embargo estadounidense en los foros internacionales.

Las declaraciones se producen luego de que Pocan integrara una delegación de congresistas demócratas que viajó a Cuba este mes y sostuvo reuniones con el dictador Miguel Díaz-Canel, ministros y otros altos funcionarios del régimen.

Durante su comparecencia, Waltz también defendió la política de la administración de Donald Trump hacia la ONU y criticó el crecimiento burocrático y presupuestario del organismo internacional.

"Estoy orgulloso de informar que, bajo el presidente Trump, hemos logrado avances para devolver a la ONU a lo básico: la paz y la seguridad", declaró. Según el embajador, la organización "perdió el rumbo" al intentar convertirse "en todo para todos" y ahora "debería hacer menos, pero hacerlo mejor".

Waltz respaldó además la postura del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre la necesidad de revisar el financiamiento estadounidense a la ONU.

"Usaremos cada centavo que la ONU dice que le debemos para devolverla a su propósito original y hacer que funcione para el pueblo estadounidense", aseguró.

El embajador criticó además el crecimiento del presupuesto del organismo, que cifró en 3.500 millones de dólares anuales, y recordó que Estados Unidos continúa siendo, con diferencia, su principal contribuyente.

"Tradicionalmente hemos aportado más que los siguientes cinco países combinados", afirmó.

Por otro lado indicó que las relaciones con Venezuela actualmente eran 'positivas' y respecto al régimen de Nicaragua afirmó la posibilidad de acciones por parte de los departamentos del Tesoro, Comercio y Estado, así como de la misión estadounidense ante la ONU. 

Las declaraciones de Waltz refuerzan la postura que ya defendió este mes durante la Asamblea General de la ONU, cuando sostuvo que la grave crisis económica y social que atraviesa Cuba no es consecuencia del embargo estadounidense, sino del fracaso del sistema comunista impuesto por el régimen.

En aquella intervención, el embajador recordó que el embargo contempla amplias excepciones para alimentos, medicinas y ayuda humanitaria, y subrayó que Estados Unidos figura entre los principales proveedores de productos agrícolas y alimentos para la Isla, un hecho que, según afirmó, el régimen cubano intenta ocultar.