Estados Unidos defendió este martes ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que la crisis que atraviesa Cuba no es consecuencia del embargo, sino del "fracaso" del sistema comunista impuesto por el régimen. 

Funcionarios de Washington aseguraron que La Habana utiliza el debate anual sobre las sanciones estadounidenses para difundir una narrativa que, a su juicio, busca ocultar las verdaderas causas del deterioro económico y social de la Isla.

Durante una sesión solicitada por La Habana para abordar el embargo estadounidense, el embajador de EE. UU. Mike Waltz rechazó la narrativa del régimen y aseguró que lleva décadas culpando a Washington de problemas cuya responsabilidad recae sobre el propio sistema impuesto por el castrismo.

"Hoy quiero corregir las noticias falsas, la desinformación y la falsa realidad que el régimen cubano intenta crear año tras año", afirmó Waltz ante el plenario.

"Durante décadas, el régimen cubano ha culpado a Estados Unidos de todos los problemas que enfrenta el pueblo cubano", añadió.

El diplomático recordó que las sanciones estadounidenses contemplan amplias excepciones para la exportación de alimentos, medicinas y ayuda humanitaria hacia Cuba.

"La realidad es que el embargo permite amplias excepciones para alimentos, medicinas y ayuda humanitaria. Estados Unidos es uno de los principales proveedores de productos agrícolas y alimentos para Cuba", subrayó, en referencia a un aspecto que, según afirmó, el régimen intenta ocultar.

La intervención estuvo marcada por un momento de tensión cuando el canciller cubano, Bruno Rodríguez, interrumpió el discurso mediante una moción de orden para acusar al representante estadounidense de mentir.

Lejos de modificar su intervención, Waltz endureció sus críticas contra la cúpula gobernante cubana.

"Si no hay dinero en Cuba para combustible, comida o medicinas, ¿cómo hay combustible para el jet privado de la familia Castro? ¿Cómo puede permitirse el presidente cubano sus corbatas Hermès y sus plumas Montblanc? ¿Cómo mantienen los Castro sus 17 casas?", cuestionó.

El embajador sostuvo que la crisis económica responde al fracaso del modelo comunista y no al embargo estadounidense.

"La economía comunista ha fracasado. Ha fracasado en proporcionar prosperidad y libertad al pueblo cubano. Dejen de culpar a otros por ese fracaso", afirmó.

Asimismo, desafió el argumento oficial sobre un supuesto "bloqueo total" al preguntar: "Si existe un bloqueo, ¿cómo es que la asistencia humanitaria de Cáritas, Chile, China, Colombia, la Unión Europea, México, España, Rusia, Uruguay y la ONU misma llega al país?".

"Una plataforma de propaganda"

También intervino Jeffrey A. Bartos, representante de Estados Unidos para la Gestión y Reforma de las Naciones Unidas, quien cuestionó la utilidad de dedicar una sesión de la Asamblea General al embargo contra Cuba.

"¿Cuál es exactamente el punto de la reunión de hoy de la Asamblea General sobre Cuba? ¿Liberará a los presos políticos? ¿Detendrá a GAESA de sentarse sobre miles de millones mientras las familias pasan hambre? No. Solo le da al brutal régimen comunista de La Habana una plataforma de propaganda. Estados Unidos está con el pueblo cubano, no con sus opresores", declaró.

El debate extraordinario fue solicitado por el régimen cubano y aprobado por la Asamblea General con el respaldo de 136 países. La propuesta recibió nueve votos en contra y 30 abstenciones.

Los países que se opusieron a incluir el tema en la agenda fueron Estados Unidos, Argentina, Costa Rica, Israel, Marruecos, República Checa, Macedonia del Norte, Paraguay y Ucrania.

La sesión volvió a evidenciar el choque entre Washington y La Habana sobre las causas de la profunda crisis económica y social que atraviesa Cuba. Mientras el régimen insiste en atribuir el deterioro de la Isla al embargo estadounidense, la administración de EE. UU. sostiene que el origen de la crisis es el fracaso del modelo comunista y la gestión de la élite gobernante.