Estados Unidos amplió este lunes su política de sanciones contra el régimen cubano al incluir a nuevas empresas estatales, organismos gubernamentales y organizaciones vinculadas al aparato político y represivo de la dictadura en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Según informó el Departamento del Tesoro en un comunicado oficial este lunes, la OFAC actualizó la Lista SDN y emitió además una nueva Pregunta Frecuente sobre Cuba (FAQ 1262) relacionada con estas medidas.
Entre las entidades sancionadas figura el Ministerio de Turismo de Cuba (Mintur), uno de los principales organismos que controla la industria turística de la isla, así como varias empresas estatales y organizaciones estrechamente vinculadas al aparato económico y político del régimen.
Las nuevas sanciones alcanzan a la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC); Coreydan S.A.; Corporación Antillana Exportadora S.A. (Antex), empresa vinculada al Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA); Enetec S.A.; el Grupo Empresarial de Transporte Marítimo Portuario (Gemar); el Grupo Empresarial del Comercio Exterior (Gecomex); la Organización Superior de Dirección Empresarial Caudal S.A. (OSDE Caudal); las Milicias de Tropas Territoriales (MTT) y las Brigadas de Respuesta Rápida, estas últimas conocidas por su participación en actos de represión contra opositores y manifestantes.
La inclusión en la Lista SDN implica, entre otras consecuencias, el bloqueo de bienes e intereses en propiedades sujetos a jurisdicción estadounidense y, en general, la prohibición de que ciudadanos y empresas de Estados Unidos realicen transacciones con las entidades sancionadas.
Estas medidas se producen apenas días después de que Washington anunciara un nuevo paquete de sanciones contra altos funcionarios del régimen cubano con motivo del quinto aniversario de las históricas protestas del 11 de julio de 2021 (11J).
Este mes de julio también Estados Unidos incluyó en su lista de sanciones al dictador cubano Miguel Díaz-Canel, a quien responsabilizó por "graves violaciones de los derechos humanos", según informó el Departamento de Estado.
Washington afirmó que era necesario hacer "justicia para el pueblo cubano" y anunció además sanciones contra el ministro de las Fuerzas Armadas, Álvaro López Miera, y el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas.
Los tres funcionarios, junto con sus familiares directos, tienen prohibida la entrada a Estados Unidos por dirigir o ser cómplices de la represión contra los manifestantes pacíficos que salieron a las calles en julio de 2021.
Como parte del mismo paquete de medidas, el Departamento de Estado actualizó la Lista de Lugares Restringidos en Cuba y la Lista de Alojamientos Prohibidos, incorporando 11 nuevas propiedades vinculadas al régimen, entre ellas el polémico hotel "Torre K", en La Habana.
"Estados Unidos seguirá defendiendo los derechos humanos y las libertades fundamentales del pueblo cubano y dejará claro que ningún régimen ilegítimo ni dictatorial es bienvenido en nuestro hemisferio", señaló entonces el Departamento de Estado.
También a finales de junio, el presidente Donald Trump firmó un Memorando Presidencial de Seguridad Nacional (NSPM, por sus siglas en inglés) que refuerza la política de mano dura contra el régimen cubano.
De acuerdo con el comunicado difundido por la Casa Blanca, este Memorando "refuerza la sólida política hacia Cuba de su primer mandato, revirtiendo la revocación de la Administración Biden que alivió la presión sobre el régimen cubano".
La administración del presidente Donald Trump ha puesto en marcha durante 2026 la campaña de sanciones más agresiva contra la dictadura cubana en años, ampliando significativamente las herramientas legales existentes para sancionar a altos funcionarios, empresas estatales y estructuras económicas que sostienen a La Habana.
Las medidas han estado dirigidas especialmente contra sectores considerados estratégicos para la supervivencia política y financiera de la dictadura, incluidos las fuerzas armadas, la energía, el turismo, las remesas y los servicios financieros.
A diferencia de rondas anteriores de sanciones, la estrategia de este año se ha concentrado en golpear las principales fuentes de financiamiento de la dictadura cubana y las entidades que, según Washington, sostienen el aparato represivo del régimen.