El Tribunal Mercantil de Londres ordenó al antiguo Banco Nacional de Cuba (BNC) pagar 18.123.883,28 libras esterlinas (24.435.525 dólares) al fondo de inversión británico CRF I Ltd., como indemnización por daños y costas judiciales derivadas de la demanda presentada por esa firma para reclamar una deuda millonaria contraída por el régimen cubano hace varias décadas.
La decisión fue emitida por el juez Andrew Baker, tras una solicitud de CRF para que se dictara sentencia en rebeldía contra el BNC, luego de que la entidad estatal cubana no respondiera a la petición del fondo sobre la evaluación de daños y costas del proceso.
En la orden judicial, el magistrado señaló que, tras revisar la solicitud presentada por los abogados de CRF y la documentación aportada, quedó acreditado que los daños recuperables ascienden a 18.034.078,32 libras esterlinas, mientras que las costas procesales fueron consideradas "razonables y proporcionadas".
El fallo establece que el Banco Nacional de Cuba deberá abonar: 18.034.078,32 libras por concepto de daños; 49.932,73 libras correspondientes a los costes de la solicitud de sentencia en rebeldía y 39.872,23 libras por el resto de las costas judiciales.
En total, la institución financiera estatal deberá pagar 18.123.883,28 libras esterlinas en un plazo de 14 días desde la notificación de la orden.
El tribunal también concedió al Banco Nacional de Cuba un plazo de siete días para solicitar que la resolución sea anulada, modificada o dejada sin efecto.
Una disputa por una deuda de más de cuatro décadas
El caso forma parte de un largo litigio iniciado en 2020 por CRF I Ltd., un fondo británico especializado en la adquisición de deuda en dificultades, que reclama el pago de préstamos concedidos a Cuba por bancos europeos durante la década de 1980.
En noviembre de 2024, el Banco Nacional de Cuba perdió su intento de lograr que la demanda fuera desestimada por la justicia británica. La controversia gira en torno a préstamos impagos valorados en aproximadamente 70 millones de euros (74 millones de dólares) y volvió a colocar bajo escrutinio internacional las obligaciones financieras pendientes del régimen cubano.
En 2023, el Tribunal Superior de Londres desestimó la demanda contra el Estado cubano al considerar que no tenía jurisdicción para juzgar al Gobierno de la isla en ese caso concreto. Sin embargo, el tribunal determinó que el Banco Nacional de Cuba, encargado hasta 1997 del registro, administración y servicio de esa deuda soberana, sí podía ser demandado.
CRF I Ltd. afirma poseer una cartera cercana a 1.300 millones de dólares en deuda soberana cubana y sostiene que el régimen ha intentado obstaculizar el proceso judicial para evitar el cumplimiento de sus obligaciones financieras. La firma también ha recordado que varios funcionarios cubanos fueron condenados en 2021 por irregularidades relacionadas con la transferencia de parte de esa deuda al fondo en 2019.
La postura del régimen
El régimen cubano ha rechazado reiteradamente las reclamaciones de CRF I Ltd., al que califica de "fondo buitre", argumentando que pretende obtener beneficios aprovechándose de las dificultades económicas del país.
La deuda objeto del litigio se originó hace más de cuatro décadas, cuando el gobierno de Fidel Castro contrajo préstamos con bancos europeos. Posteriormente, los derechos de cobro fueron adquiridos por CRF I Ltd., que decidió acudir a los tribunales británicos en 2020 para exigir el pago.
La nueva orden del Tribunal Mercantil de Londres representa un nuevo revés judicial para el Banco Nacional de Cuba y añade presión sobre una disputa que continúa proyectando en el ámbito internacional el historial de impagos y litigios financieros asociados al régimen cubano.