El activista cubano Guillermo del Sol Pérez ya supera el mes en huelga de hambre en su vivienda, en la provincia de Villa Clara, donde mantiene una protesta para exigir la liberación del preso político del 11J Leonel Tristá y de otros 17 prisioneros políticos, la mayoría residentes en ese territorio.
Según confirmó a ADN Cuba el periodista independiente Carlos Michael Morales, la salud del opositor se ha deteriorado gravemente tras 39 días sin ingerir alimentos.
"Guillermo del Sol Pérez se encuentra muy débil, con mucha pérdida de peso corporal, dolores en las articulaciones y con el azúcar en sangre descompensada, debido a la diabetes, así como la presión arterial descompensada tras 39 días en huelga de hambre", declaró Morales a este medio.
El periodista también informó sobre la situación de Tristá, cuya reclusión fue uno de los motivos de la protesta del activista.
"Leonel Tristá ya no se encuentra plantado en huelga de hambre desde hace ya una semana. Él se encontraba en la prisión La Pendiente de Santa Clara. Hace tres días que lo trasladaron para la prisión Guamajal Hombres de Santa Clara, lo que evidencia que el Tribunal Provincial ya ratificó la solicitud de revocación de la Seguridad del Estado", explicó.
Tristá, uno de los manifestantes encarcelados tras las protestas del 11 de julio de 2021, había sido excarcelado el año pasado, pero este mes el régimen revocó ese beneficio y ordenó su regreso a prisión.
Esto implica que el opositor termine de cumplir lo que resta de su sanción de ocho años de cárcel.
Del Sol, integrante de Cuba Decide, inició la huelga de hambre en junio no solo para reclamar la libertad de Tristá, sino también la de otros 17 presos políticos de Villa Clara. Su protesta comenzó además después de que agentes del régimen lo arrestaran durante varias horas tras acusarlo de haber robado una motorina, pese a que el activista posee toda la documentación legal del vehículo.
El opositor acumula años de activismo en favor de la democracia en Cuba y ha sido víctima de constantes actos represivos, encarcelamientos y hostigamiento por parte de la Seguridad del Estado. En ocasiones anteriores también ha recurrido a huelgas de hambre como forma de protesta contra el régimen.
Ante el progresivo deterioro de su estado de salud, el Centro de Denuncias Defensa (Defensa CD) solicitó a inicios de julio a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) la adopción urgente de medidas cautelares para proteger al activista.
"La vida de Guillermo del Sol Pérez está en riesgo extremo. No estamos ante una protesta simbólica, sino ante una emergencia real que exige una respuesta inmediata", afirmó entonces Juan Carlos Vargas, director ejecutivo de Defensa CD.
Hasta el momento, el régimen no han respondido públicamente a la solicitud ni han ofrecido información sobre el estado de salud del activista, cuya huelga de hambre se prolonga mientras insiste en reclamar la libertad de los presos políticos por los que decidió poner en riesgo su propia vida.