La violencia feminicida continúa cobrando vidas en Cuba: en los últimos días fueron asesinadas una joven de 23 años que presuntamente estaba embarazada y una adolescente de 17 años, dos crímenes que vuelven a poner en evidencia la escalada de la violencia en la Isla y la ausencia de una respuesta efectiva por parte del régimen.
El Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT) confirmó un nuevo feminicidio ocurrido en la provincia de Las Tunas. La víctima fue identificada como Yeni María Peñas Leyva, de 23 años, quien, según fuentes cercanas citadas por la organización, podría haber estado embarazada al momento de su asesinato.
De acuerdo con OGAT, la joven fue atacada por su expareja en la noche del pasado 13 de julio, frente a su vivienda, ubicada en el barrio La Fabela, en el kilómetro 2 y medio de la zona periurbana del municipio Las Tunas.
"Yeni María fue atacada por su expareja frente a su hogar", señaló el observatorio, que además informó que la víctima deja huérfanos a una niña y un niño de corta edad. "Lleguen nuestras condolencias a sus pequeños, demás familiares y personas allegadas, además de sus colegas de trabajo, que la lloran en redes sociales", añadió la organización.
A este crimen se suma el asesinato de Merlín, una adolescente de 17 años residente en la localidad de Yerba de Guinea, en Guantánamo, cuyo caso fue documentado por la página de Facebook Nio Reportando un Crimen.
Según la plataforma, el hecho ocurrió varios días antes de hacerse público y la joven permaneció varias jornadas luchando por su vida en un centro médico.
El presunto responsable fue Juan Francisco Tumbarell, un hombre de 64 años. La denuncia sostiene que el agresor atacó a la adolescente con una piedra, provocándole una fractura en el hueso frontal. Cuando la joven cayó al suelo, presuntamente le asestó un machetazo en el cuello antes de huir.
Merlín fue trasladada a un hospital, donde permaneció aproximadamente cinco días luchando por su vida. Sin embargo, falleció a causa de la gravedad de las heridas. Según Nio Reportando un Crimen, el presunto agresor fue capturado por las autoridades aproximadamente una semana después del crimen.
Los nuevos casos se producen en medio de un sostenido incremento de la violencia feminicida en Cuba.
Hasta la fecha, OGAT ha verificado al menos 42 feminicidios en lo que va de 2026, además de 19 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres por motivos asociados a la violencia de género.
La organización también mantiene bajo investigación 12 posibles feminicidios, cinco intentos de feminicidio y un asesinato de un hombre por razones de género reportados en 2025, así como 11 posibles feminicidios y cuatro intentos registrados en 2026, a la espera de contar con elementos suficientes para confirmar cada caso.
No obstante, los observatorios independientes advierten que estas cifras representan un subregistro. La falta de estadísticas oficiales sistemáticas y las dificultades para acceder a información policial, judicial y forense impiden conocer la verdadera dimensión de la violencia feminicida en Cuba.
OGAT ha señalado que las parejas y exparejas constituyen el principal grupo de agresores en los feminicidios documentados en Cuba.
El feminicidio tampoco está tipificado como un delito autónomo en el Código Penal cubano, aunque determinadas circunstancias relacionadas con la violencia de género pueden ser consideradas agravantes en otros delitos.
Entre 2019 y 2025, al menos 66 mujeres posteriormente víctimas de feminicidio habían denunciado previamente a sus agresores, según datos recopilados por las organizaciones independientes.
En ese mismo período, 417 fueron asesinadas por motivos de género en la isla, según el subregistro de las organizaciones independientes Yo Sí Te Creo en Cuba (YSTCC) y el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT).
Ante el silencio de las autoridades y la ausencia de datos públicos actualizados, organizaciones de la sociedad civil continúan documentando estos crímenes a partir de denuncias de familiares, activistas y ciudadanos, con el objetivo de visibilizar una violencia que sigue arrebatando la vida de mujeres y niñas en la Isla.