Las plataformas independientes de monitoreo de la violencia de género en Cuba confirmaron un nuevo feminicidio y elevaron a 38 el subregistro de mujeres asesinadas por razones de género en la isla en lo que va de 2026, una cifra que podría ser mayor debido a la falta de transparencia de las autoridades.
El más reciente caso fue verificado por el Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), que informó sobre el asesinato de Dayana Borges, una joven madre de 26 años, presuntamente a manos de su pareja y padre de sus dos hijos menores de edad.
Según el comunicado del observatorio, el crimen ocurrió el 1 de julio en la vivienda que ambos compartían en Centro Habana, La Habana.
OGAT indicó que el presunto agresor tenía antecedentes de maltrato extremo contra Dayana y también contra parejas anteriores. Tras cometer el crimen, se suicidó.
La organización lamentó especialmente la situación de los dos hijos de la víctima, quienes quedaron huérfanos de madre y padre y, además, presenciaron la agresión. En ese sentido, pidió que los menores reciban atención psicológica especializada.
El observatorio también alertó que en casos recientes "cada vez está más presente el consumo de drogas ilícitas", un fenómeno que, según su análisis, se asocia con diversas formas de violencia, incluida la violencia feminicida.
Con este nuevo caso, OGAT contabiliza en Cuba 38 feminicidios, 19 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres por violencia feminicida durante 2026.
Asimismo, la plataforma informó que continúa investigando 12 posibles feminicidios, cinco intentos de feminicidio y un asesinato de un hombre por motivos de género reportados este año. También mantiene abiertas investigaciones sobre 10 posibles feminicidios y tres intentos correspondientes a 2026.
Además, OGAT solicitó acceso al informe de investigación del caso de Anais Tamayo Puente, del que aún no dispone de información oficial suficiente para cerrar su documentación.
Las organizaciones independientes recuerdan que estas cifras representan un subregistro, ya que el Estado cubano no publica estadísticas sistemáticas ni ofrece información suficiente sobre este tipo de crímenes. La ausencia de transparencia obliga a las plataformas de la sociedad civil a verificar los casos mediante denuncias de familiares, vecinos y otras fuentes.
En 2025, el subregistro elaborado por estas iniciativas cerró con 48 feminicidios, lo que evidencia que la violencia machista continúa cobrando decenas de vidas cada año en Cuba, mientras persisten la opacidad institucional y la falta de datos oficiales que permitan dimensionar la magnitud real del problema.
Una investigación publicada en febrero por ADN Cuba señaló que el Estado cubano también es cómplice de estos crímenes, ya que no reconoce este delito en la legislación, por lo tanto, no tiene acciones establecidas para su prevención ni la reparación adecuada de las víctimas mortales, así como sobrevivientes de los feminicidios.
“No existen protocolos específicos ni refugios para las mujeres y sus hijes con riesgo para la vida por violencia feminicida. Estas mujeres se ven obligadas a convivir con sus agresores y en la mayoría de los casos tienen miedo de formular denuncias y solicitar ayuda. Tampoco se han incorporado sistemas efectivos de órdenes de alejamiento ni de tobilleras digitales para la protección de las víctimas. Al no existir refugios, este apoyo, cuando se logra, es por parte de familias que también se ponen en riesgo ya que no tienen la capacidad para protegerse de un agresor. Sobre todo, en 2025, se hace cada vez más frecuente que las mujeres denuncien a su agresor y aun así pierden la vida”, refirió la plataforma Yo Sí Te Creo en Cuba (YSTCC) a ADN.
Entre 2019 y 2025 al menos 66 mujeres víctimas de feminicidio habían denunciado previamente a su agresor.