El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, lanzó un duro mensaje contra el régimen cubano durante su intervención en la 56ª Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos, celebrada en Panamá, donde aseguró que La Habana atraviesa un proceso de colapso y urgió a que emprenda reformas económicas y políticas inmediatas.

En un discurso centrado en la seguridad hemisférica, la defensa de la democracia y el combate al crimen organizado, Landau dedicó un apartado específico a Cuba, a la que calificó como un "Estado fallido" y una amenaza para la estabilidad regional.

"Cuba es un Estado fallido, amigo de nuestros adversarios, a 90 millas de Estados Unidos, con una larga historia de socavar las instituciones democráticas y fomentar la agitación civil en todo nuestro hemisferio", afirmó el funcionario estadounidense ante los representantes de los países miembros de la OEA.

Landau sostuvo además que el sistema político cubano atraviesa una crisis irreversible y advirtió que el régimen comunista ya no puede evitar cambios profundos.

"El régimen autoritario y comunista de La Habana, que ha permanecido en el poder sin celebrar elecciones durante 67 años, está colapsando y debe implementar reformas económicas y políticas inmediatas. No tiene otra opción", declaró.

El subsecretario también aprovechó su intervención para reiterar la postura de Washington frente a los regímenes autoritarios de la región, al vincular el caso cubano con el de Nicaragua.

"Debemos exigir igualmente las mismas libertades fundamentales para el pueblo nicaragüense. No debería haber ninguna tolerancia hacia los regímenes totalitarios en nuestro hemisferio", expresó.

Las declaraciones forman parte de un discurso en el que Landau instó a la OEA a producir resultados concretos en la defensa de la democracia y el orden constitucional, en lugar de limitarse a emitir declaraciones. 

El funcionario destacó avances en la respuesta regional a la crisis de Haití y pidió respaldo a Bolivia frente a los episodios de violencia política, antes de dirigir sus críticas hacia Cuba y Nicaragua.

El mensaje reafirma la línea de la administración estadounidense de incrementar la presión diplomática sobre La Habana, al presentar al régimen cubano no solo como una dictadura, sino también como un factor desestabilizador para el continente y un aliado de los adversarios estratégicos de Estados Unidos.

También la jornada del lunes anterior, la Secretaría General de la OEA manifestó preocupación por la situación de Cuba, Nicaragua y Venezuela y consideró que el fortalecimiento de la democracia, la gobernanza inclusiva y las libertades fundamentales son condiciones indispensables para la estabilidad y la prosperidad en la región.

En el relevante encuentro internacional han participado actores de la sociedad civil cubana como José Daniel Ferrer y Rosa María Payá.

Mientras, La Habana ha atacado al organismo como es habitual en el discurso oficialista. Su canciller, Bruno Rodríguez Parrilla volvió a responsabilizar al embargo estadounidense de la crisis en la isla.