El preso político del 11J Aníbal Yasiel Palau Jacinto fue liberado este sábado, luego de permanecer alrededor de 24 horas en paradero desconocido tras ser sacado de la prisión Melena II, en el municipio Melena del Sur, Mayabeque.

La activista Anamely Ramos confirmó inicialmente la desaparición temporal del joven y denunció la incertidumbre sobre su destino.

"¿Dónde está Aníbal Yasiel Palau, manifestante del 11J que hoy cumplía íntegra su condena de cinco años? Se lo llevaron de Melena pero no está libre. Lleven a Aníbal para su casa", escribió Ramos en Facebook.

 

Horas después, la activista actualizó la información y confirmó que Palau había sido finalmente liberado y trasladado a la vivienda de su padre.

Palau cumplía íntegramente este 11 de julio la condena de cinco años de prisión que le fue impuesta por participar en las históricas protestas antigubernamentales en el municipio de Güines, Mayabeque.

Su madre, Layda Yirkis Jacinto Abad, una de las voces más activas en la defensa de los derechos de su hijo y de los presos políticos cubanos, confirmó a Martí Noticias que Palau fue devuelto a su hogar después de permanecer unas 24 horas en paradero desconocido.

De acuerdo con ese medio, el traslado ocurrió la noche del 10 de julio, cuando las autoridades lo sacaron de la prisión Melena II y lo condujeron al penal de Ganusa, un día antes de la fecha oficial de extinción de su sanción. Solo después fue puesto en libertad.

Durante los cinco años que permaneció encarcelado, Palau protagonizó varias acciones de protesta contra las condiciones del sistema penitenciario cubano.

En diciembre de 2023 inició una huelga de hambre en solidaridad con otros presos políticos que exigían mejores condiciones carcelarias y el cese de la represión en la Isla.

Meses antes, en octubre de 2023, el régimen lo había trasladado desde la prisión de Quivicán hacia el penal de Melena II. En Quivicán compartía reclusión con otros presos políticos reconocidos por organizaciones de derechos humanos.

La liberación de Palau se produce en medio de denuncias sobre retrasos, traslados arbitrarios y desapariciones temporales de presos políticos al momento de extinguir sus condenas, una práctica que organizaciones de derechos humanos han señalado como un mecanismo de intimidación contra los opositores y sus familias.

Aunque ya recuperó la libertad, el caso de Aníbal Yasiel Palau vuelve a poner en evidencia la falta de transparencia con la que actúan las autoridades penitenciarias cubanas incluso cuando concluyen formalmente las condenas impuestas a manifestantes del 11J.

El artivista y preso político Luis Manuel Otero también cumplió íntegramente su condena la semana anterior y el régimen lo mantiene bajo su custodia y en paradero desconocido.