Un trabajador del parqueo del Hospital General Docente Doctor Ernesto Guevara de la Serna, en Las Tunas, murió durante un asalto ocurrido en la madrugada del lunes, mientras otro empleado que se encontraba en el lugar sobrevivió al hecho, informó el periódico oficialista local Periódico 26.
El suceso ocurrió en el área de estacionamiento del hospital, que se encontraba arrendada y era atendida por dos trabajadores encargados de la vigilancia. La información oficial fue publicada el martes, después de que el caso comenzara a circular en redes sociales y generara numerosas versiones sobre lo ocurrido.
Según Periódico 26, fuentes oficiosas que citaron a especialistas aseguraron que no se detectaron signos de violencia física en ninguno de los dos trabajadores.
El medio indicó además que los objetos sustraídos se limitaron a una bicimoto, una bicicleta de paseo y el teléfono celular de uno de los empleados.
La versión oficial contrasta, sin embargo, con la información difundida inicialmente el martes por la página de Facebook Nio Reportando un Crimen, que reportó que uno de los custodios había sido encontrado muerto y que el segundo habría sido presuntamente drogado durante el asalto.
Otros reportes publicados posteriormente identificaron al trabajador fallecido como Rafael Jiner Guerra, de 64 años, quien habría trabajado durante aproximadamente 34 años en la institución. Estos datos, así como las circunstancias exactas de su muerte, no han sido confirmados públicamente por las autoridades.
En redes sociales también surgieron comentarios que apuntan a una posible intoxicación o envenenamiento de la víctima, debido a que, según la versión oficialista, no presentaba signos externos de violencia.
Hasta el momento no existe confirmación independiente de que el trabajador haya sido envenenado ni de cuál habría sido la causa médica de su muerte.
La información disponible tampoco permite establecer con certeza cómo ocurrió el asalto, qué cantidad de personas habría participado ni si existen sospechosos detenidos.
El caso ocurre en medio de un creciente deterioro de la seguridad ciudadana en Cuba. En su informe correspondiente a julio, la organización independiente Cubalex documentó 168 hechos de violencia e inseguridad ciudadana, entre ellos robos y asaltos violentos, y contabilizó 37 homicidios, la cifra mensual más alta desde que comenzó a registrar estos hechos. Al menos nueve de las víctimas fueron mujeres asesinadas por razones de género.
Cubalex advierte que sus datos constituyen un subregistro, debido a la ausencia de estadísticas oficiales completas y periódicas sobre criminalidad en la isla. Desde 2023 hasta julio de 2026, la organización ha documentado 2.932 eventos de violencia e inseguridad, incluidos 736 homicidios y feminicidios.
El aumento de estos hechos contrasta con una de las narrativas que el régimen cubano ha promovido durante décadas: la de Cuba como un país seguro.
La sucesión de robos, asaltos y homicidios documentados en los últimos años, sin embargo, muestra un escenario cada vez más distante de esa imagen oficial. La falta de estadísticas públicas sobre criminalidad y la opacidad de las autoridades impiden conocer con precisión la magnitud de la violencia que afecta actualmente a los cubanos.