El actor cubano Luis Alberto García denunció una intimidación policial contra sus dos hijas y su pareja en La Habana, quienes, según relató, fueron obligadas a detenerse por agentes armados cuando llegaban a su vivienda, en medio de la creciente exhibición de fuerza militar y policial del régimen cubano.
En una publicación en Facebook, García afirmó que sus familiares circulaban por las inmediaciones de la rotonda de 146 y 9na, cerca de su vivienda, y habían respetado la señal de PARE cuando un uniformado, desde un automóvil, les ordenó detenerse mientras sostenía un bastón de señales en una mano y una pistola en la otra.
El actor aseguró además que desde otros vehículos podían verse agentes portando armas largas por las ventanillas.
Según su relato, los policías actuaron de manera “histérica” y “descompuesta” porque, aparentemente, se producía el paso de una persona cuya identidad no especificó.
“Bájenle tres rayitas a la HISTERIA, la PARANOIA, la DESCONFIANZA, los PREJUICIOS”, escribió García, quien cuestionó el despliegue de armas en una situación que no representaba una amenaza.
El actor también advirtió sobre el riesgo de que este tipo de actuaciones termine provocando una tragedia por un disparo accidental.
“Cuidadito no se les escapen a plena luz del día [...] uno, dos o los tiros que sean y terminen matando a alguien que no quería ejecutar a nadie”, señaló.
El despliegue militar del régimen
La denuncia de García ocurre mientras el régimen cubano mantiene desde comienzos de año una intensa campaña de preparación militar y exhibición de sus fuerzas armadas, presentada oficialmente como respuesta a la amenaza de una eventual agresión estadounidense.
Desde enero, el régimen de Miguel Díaz-Canel ha celebrado jornadas semanales del llamado Día Nacional de la Defensa, con ejercicios militares, movilización de tropas, milicias y estructuras territoriales de defensa.
Díaz-Canel afirmó durante uno de esos ejercicios que la mejor manera de evitar una agresión era lograr que Estados Unidos tuviera que “calcular cuál sería el precio” de atacar a Cuba. Las maniobras incluyeron prácticas de tiro, ejercicios con tanques y entrenamiento de estudiantes universitarios.
La propaganda oficial ha mostrado además imágenes de militares, tanques, sistemas de defensa antiaérea, vehículos y armamento durante estos ejercicios.
Sin embargo, las propias imágenes difundidas por las autoridades también han permitido observar el deterioro material de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), cuyo equipamiento procede en gran medida de la época soviética.
Un análisis publicado por ADN Cuba en junio señaló que el grueso del arsenal cubano se encuentra compuesto por equipamiento soviético antiguo y que, según expertos consultados, la capacidad militar de la isla se ha reducido considerablemente desde el colapso de la Unión Soviética y el fin de su apoyo a La Habana.
Imágenes difundidas en enero también mostraron aeronaves y sistemas de defensa de fabricación soviética, mientras expertos citados por medios independientes señalaron que Cuba no ha adquirido armamento moderno significativo desde la década de 1990.
La exhibición de fuerza se ha intensificado en paralelo con la retórica oficial sobre una posible intervención estadounidense.
En ese contexto, la denuncia de García pone el foco no solo en las grandes maniobras militares difundidas por el régimen, sino también en la presencia de hombres armados en situaciones cotidianas de La Habana.
El actor cerró su publicación con un llamado a los agentes y responsables de esos operativos a abandonar lo que calificó como una actitud de “soldaditos” y a tener en cuenta las consecuencias que podría provocar el uso irresponsable de armas de fuego.
Hasta el momento, no se ha informado públicamente de una explicación oficial sobre el operativo descrito por García ni sobre la identidad de la persona cuyo paso habría motivado el despliegue policial.