El régimen cubano confirmó esta semana que sus brigadas médicas continúan desplegadas en los 24 estados de Venezuela, una revelación que reabre interrogantes sobre por qué miles de profesionales de la salud cubanos siguen trabajando en ese país más de dos décadas después del inicio de este programa.
La confirmación se produjo tras los terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio. En un reporte publicado el jueves, el diario oficial Granma informó que las autoridades cubanas se comunicaron con la dirección de la misión médica y confirmaron que los colaboradores desplegados en "los 24 estados donde contamos con personal" se encontraban fuera de peligro y que muchos se incorporaron de inmediato a las labores de respuesta ante la emergencia.
Para María Werlau, directora ejecutiva de Archivo Cuba, el reporte constituye una confirmación pública de lo que su organización ya había documentado mediante entrevistas con médicos cubanos, profesionales venezolanos y una red de colaboradores dentro del país.
"Nuestra investigación ya había establecido que las brigadas médicas cubanas nunca abandonaron Venezuela", dijo Werlau a ADN Cuba este viernes. "Ahora es el propio régimen el que confirma públicamente que siguen desplegadas en todo el país."
Archivo Cuba había confirmado por múltiples vías, y alertado al gobierno de EE.UU., que las brigadas médicas cubanas continúan operando en más de 20 estados de Venezuela. Ahora lo confirma el régimen cubano. Qué alivio saber que los médicos cubanos están a salvo tras los… pic.twitter.com/8OngTlroel
— Maria Werlau (@MariaWerlau) June 25, 2026
Werlau sostuvo que muchos de estos profesionales ocupan plazas esenciales debido a la escasez de médicos en Venezuela, provocada por la emigración masiva del personal sanitario.
"Sabemos que algunos —si no la mayoría— de estos profesionales cubren plazas indispensables, ya que el éxodo de médicos venezolanos ha dejado un grave déficit de personal y su eventual regreso tomará tiempo, si es que ocurre. Sin embargo, ello no justifica la continuidad de un esquema de explotación laboral", afirmó.
La investigadora también cuestionó la naturaleza del acuerdo entre ambos gobiernos y el destino de los recursos destinados a estas misiones.
"¿Por qué no se ha ofrecido a los trabajadores cubanos cuya labor sigue siendo necesaria la posibilidad de ser contratados directamente por Venezuela? ¿Continúa el gobierno venezolano pagando a la dictadura cubana por estas brigadas médicas? De ser así, se estaría preservando una de las mayores fuentes históricas de ingresos oficiales del régimen cubano", declaró.
Las misiones médicas cubanas han sido objeto de reiteradas denuncias por parte de organizaciones de derechos humanos y gobiernos democráticos, que sostienen que el Estado cubano impone restricciones laborales y de movilidad a los profesionales enviados al exterior y retiene una parte significativa de los ingresos que generan.
En 2025, Estados Unidos anunció que ampliaba las restricciones de visa a funcionarios del régimen cubano vinculados a la explotación de médicos y otros profesionales enviados al exterior.
Un comunicado bajo la firma del secretario de Estado Marco Rubio califica estas llamadas misiones médicas como 'trabajo forzoso".
Desde hace varios años, organizaciones internacionales han denunciado la explotación de médicos cubanos. A finales de 2023 trascendió una denuncia por los médicos de la isla enviados a Italia por un acuerdo del régimen comunista con el presidente de la región de Calabria.
En enero de 2024, Naciones Unidas acusó a los estados de Cuba, España, Italia y Catar, así como a la compañía MSC Cruceros, por promover las llamadas misiones cubanas de trabajo en el exterior.
Según el informe, revelado por Prisoners Defenders (PD), la acusación enfatiza en las amenazas, el acoso y la violencia sexual que sufren las médicas, enfermeras y demás profesionales por parte de funcionarios del régimen cubano.
Los profesionales de la salud cubanos son sometidos a condiciones laborales abusivas: sus pasaportes son confiscados al llegar a los países de destino, reciben salarios mínimos y están bajo estricta vigilancia.
Además, muchos son forzados a proporcionar información al régimen cubano y a manipular estadísticas sanitarias.
Hasta mayo de 2024, el régimen cubano tenía 54 brigadas con un total de más 22 600 profesionales en varios países.