Estados Unidos devolvió este jueves a 123 migrantes cubanos en dos operaciones distintas: un vuelo de deportación con 96 personas que aterrizó en La Habana y la repatriación por vía marítima de 27 balseros rescatados por la Guardia Costera estadounidense cuando su embarcación estaba a punto de hundirse en el Canal de Yucatán.

El Ministerio del Interior (MININT) informó que el vuelo procedente de Estados Unidos llegó al Aeropuerto Internacional José Martí con 96 migrantes irregulares, de ellos 78 hombres y 18 mujeres

Según el comunicado oficial, tres de los retornados quedaron detenidos por estar presuntamente vinculados a delitos cometidos antes de abandonar el país.

Con esta operación, el régimen cubano indicó que 740 personas han sido retornadas a la Isla en lo que va de 2026, mediante 25 operaciones de devolución realizadas desde distintos países de la región.

De forma paralela, el Servicio de Guardacostas de Estados Unidos (USCG) informó el jueves sobre la repatriación de otros 27 balseros cubanos, quienes fueron rescatados tras ser encontrados en una embarcación en condiciones precarias en el Canal de Yucatán.

De acuerdo con el reporte del USCG, la tripulación del guardacostas Raymond Evans alertó el pasado jueves al Sector de Cayo Hueso sobre una embarcación que navegaba sin luces. Al inspeccionarla, los agentes comprobaron que el bote estaba haciendo agua, no contaba con combustible ni agua potable y corría un riesgo inminente de hundirse.

Los 27 migrantes fueron rescatados y trasladados inicialmente al guardacostas Raymond Evans, donde recibieron el procesamiento correspondiente. Posteriormente fueron transferidos al guardacostas Winslow Griesser, que ejecutó su repatriación a Cuba.

Las devoluciones forman parte de la política migratoria aplicada por Washington para desalentar las salidas irregulares por mar y mantener los acuerdos migratorios vigentes con La Habana. 

Desde la implementación de nuevas restricciones migratorias y el fortalecimiento de las operaciones de vigilancia marítima, la Guardia Costera estadounidense ha reiterado que los migrantes interceptados en el mar, salvo excepciones humanitarias, son devueltos a sus países de origen.

Las autoridades estadounidenses insisten además en que intentar llegar por vía marítima en embarcaciones improvisadas representa un alto riesgo para la vida, especialmente durante la temporada de huracanes, debido a las condiciones cambiantes del mar y a la precariedad de las embarcaciones utilizadas por muchos migrantes cubanos.

Luis Garcia, teniente comandante y oficial de enlace de la Guardia Costera de Estados Unidos con Cuba, añadió que “intentar migrar ilegalmente por mar a bordo de embarcaciones sobrecargadas y no aptas para la navegación es extremadamente peligroso y pone vidas en riesgo innecesariamente”.

El primer vuelo de deportación desde EE. UU. este año llegó a La Habana en febrero anterior, con 170 migrantes.

De acuerdo con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), varios de ellos tenían antecedentes criminales como asesinato, secuestro, violación, narcotráfico y otros delitos graves.

Estos vuelos de deportación son parte de los acuerdos migratorios entre Washington y La Habana. Se habían reanudado durante la pasada Administración Biden y el presidente Donald Trump los ha mantenido.