El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, arremetió este miércoles contra el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) y confirmó el arresto en EE. UU. de Carlos Antonio Lloga Domínguez, identificado como exfuncionario de esa organización, así como de su esposa y de su hijo según el Departamento de Estado. 

Lloga Domínguez trabajó durante más de una década para el ICAP y residiendo en Estados Unidos, aun mantenía vínculos con dicho Instituto, indicó el comunicado del Departamento de Estado.

Aún se desconoce desde cuándo Lloga residía en Estados Unidos. Sin embargo, al menos hasta 2020 se desempeñaba como investigador de la Casa del Caribe y profesor adjunto de la Universidad de Oriente, según muestran perfiles públicos en redes sociales.

Rubio aseguró que el ICAP constituye uno de los principales instrumentos internacionales del régimen cubano para desarrollar operaciones de influencia política, propaganda y apoyo a su estrategia exterior.

Una investigación exclusiva de ADN Cuba, publicada por The Washington Times, documentó que la organización mantiene vínculos con grupos pro-Hezbolá como Al-Tajammu y organizaciones terroristas como el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP).

Rubio también afirmó que durante décadas el ICAP ha servido como un “vehículo para el extremismo de izquierda radical y la influencia extranjera subversiva” en Estados Unidos y el resto del hemisferio. Según el secretario de Estado, La Habana ha utilizado esa organización para espiar a ciudadanos estadounidenses, difundir propaganda antioccidental, coordinar operaciones de influencia extranjera y respaldar movimientos revolucionarios de izquierda en distintos países.

"Estados Unidos jamás será un refugio para comunistas extranjeros que difunden propaganda, llevan a cabo operaciones de influencia subversiva o apoyan movimientos radicales antiestadounidenses dentro del país", escribió Rubio, quien además advirtió que cualquier persona que realice transacciones con el ICAP podrá enfrentar sanciones, procesamiento o deportación si se encuentra en territorio estadounidense.

Las declaraciones se producen semanas después de que el Departamento de Estado incluyera al ICAP y a varias entidades vinculadas al oficialismo cubano entre las organizaciones sancionadas por su presunta participación en actividades consideradas subversivas contra Estados Unidos, en aplicación de la Orden Ejecutiva sobre Cuba emitida por el presidente Donald Trump.

De acuerdo con el secretario de Estado, Lloga Domínguez, junto con su esposa y su hijo, permanecen bajo custodia federal mientras avanza su proceso de deportación.

Aunque el Departamento de Estado no ha divulgado mayores detalles sobre el expediente de Lloda Domínguez, Rubio presentó el caso como una muestra de la política de tolerancia cero contra personas vinculadas a organizaciones que forman parte del aparato de influencia del régimen cubano.

¿Qué es el ICAP?

El Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP) fue creado en 1960 por el régimen de Fidel Castro como parte de la estrategia de proyección internacional de la Revolución Cubana. Oficialmente, su misión es promover la solidaridad con Cuba y mantener vínculos con asociaciones de amistad, organizaciones sociales, sindicatos, movimientos políticos y delegaciones extranjeras.

Sin embargo, autoridades estadounidenses e investigaciones de ADN Cuba, basadas en entrevistas con antiguos oficiales de la inteligencia cubana, sostienen que el ICAP mantiene estrechos vínculos con los servicios de inteligencia de la isla y funciona como una plataforma para desarrollar operaciones de influencia política en el extranjero. Según esas investigaciones, la organización ha reclutado durante décadas a ciudadanos estadounidenses y otros extranjeros bajo el discurso de la “solidaridad” con Cuba, mientras obtiene ingresos de sus programas de viaje a La Habana, donde algunos participantes reciben formación política y de activismo. Entre los grupos históricamente vinculados al ICAP figura la Brigada Venceremos, fundada durante la guerra de Vietnam, cuyos integrantes viajaron a Cuba para recibir entrenamiento.

Esa caracterización tiene antecedentes de varias décadas. Un informe desclasificado de la CIA de principios de los años ochenta identificó al ICAP como el principal mecanismo utilizado por La Habana para coordinar organizaciones internacionales de solidaridad con la Revolución Cubana y promover sus objetivos políticos en el exterior. Las autoridades cubanas han rechazado históricamente esa interpretación y sostienen que el instituto desarrolla exclusivamente actividades culturales, políticas y de cooperación internacional.

Actualmente, el propio ICAP afirma mantener relaciones con más de 1.600 organizaciones en 151 países, entre ellas decenas de grupos en Estados Unidos y cientos en Europa. También coordina los vínculos del régimen cubano con el movimiento de ciudades hermanas en territorio estadounidense, otra estructura de influencia documentada por investigaciones de ADN Cuba.

Su presidente, Fernando González Llort, es uno de los integrantes de la Red Avispa, la red de espionaje cubana desmantelada por el FBI en Florida en 1998. Fue condenado en Estados Unidos y cumplió más de 15 años de prisión antes de ser liberado como parte de un intercambio de prisioneros entre Washington y La Habana en 2014.

Las sanciones contra el ICAP forman parte de la estrategia de la Administración Trump para restringir la capacidad del régimen cubano de desarrollar operaciones de influencia en el exterior. 

Rubio advirtió este miércoles que cualquier persona que realice transacciones con la organización podría enfrentar sanciones, procesos judiciales o medidas migratorias en Estados Unidos, una señal de que Washington pretende intensificar la presión sobre lo que considera uno de los principales instrumentos internacionales del régimen cubano.