El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, volvió a lanzar una advertencia al régimen cubano y afirmó que Washington no tolerará lo que considera una “influencia maligna” de La Habana en el hemisferio occidental.

Las declaraciones fueron realizadas durante una visita de Hegseth a bordo del destructor de misiles guiados USS Gridley, en Ciudad de Panamá, donde el funcionario explicó la estrategia de Estados Unidos para reforzar la cooperación de seguridad en la región.

“Me gustaría ver más cooperación de Cuba, quieran o no”, afirmó Hegseth. El funcionario acusó al régimen de La Habana de haber amenazado durante mucho tiempo a Estados Unidos y de permitir que “actores malintencionados de países extranjeros” utilicen su territorio para espiar a Washington.

Hegseth también expresó preocupación por la posibilidad de que Cuba esté adquiriendo armamento con capacidad de alcanzar territorio estadounidense.

“¿Están adquiriendo armas que podrían llegar a Estados Unidos de América? Eso es preocupante”, dijo.

El secretario de Guerra vinculó sus advertencias a la nueva estrategia estadounidense de seguridad hemisférica y a la denominada Americas Counter-Cartel Coalition (ACCC), una iniciativa impulsada por Washington para coordinar esfuerzos contra organizaciones criminales transnacionales.

“Está creciendo, tiene un verdadero impulso. En las próximas semanas veréis cosas realmente importantes, pero países como Cuba están advertidos”, afirmó Hegseth.

“No vamos a tolerar ese tipo de influencia maligna en nuestro hemisferio”, añadió, antes de referirse a la política de la Administración Trump como la “Doctrina Donroe”, en alusión al apellido del presidente Donald Trump, o el “Corolario Trump de la Doctrina Monroe”.

“Es algo real y nuestro trabajo es implementar la parte que nuestro Departamento de Guerra tiene en ella”, sostuvo.

Las declaraciones se produjeron mientras Hegseth explicaba los esfuerzos de Washington para ampliar la cooperación militar y de seguridad con países del hemisferio occidental. El funcionario mencionó específicamente a Panamá, Ecuador y Colombia, y señaló que eventualmente Venezuela podría incorporarse a estos esfuerzos.

Hegseth explicó que Estados Unidos está concentrando inicialmente sus operaciones contra organizaciones criminales transnacionales en las rutas marítimas del hemisferio que tienen impacto sobre territorio estadounidense. Durante su intervención también se refirió a la situación en Irán y al estrecho de Ormuz.

Washington mantiene abiertas las opciones militares contra Cuba

Las nuevas advertencias se producen apenas días después de que Hegseth afirmara que Estados Unidos mantiene abierta la posibilidad de emprender una acción militar contra Cuba.

La semana pasada, el funcionario aseguró que “todas las opciones están sobre la mesa, incluyendo opciones militares”, al referirse al régimen de La Habana, en una de las advertencias más explícitas realizadas por un alto funcionario de la Administración Trump sobre la posibilidad de utilizar la fuerza contra la Isla.

Las declaraciones se producen en medio de una escalada de presión de Washington sobre el régimen cubano y después de que funcionarios estadounidenses hayan advertido reiteradamente sobre las opciones disponibles frente a La Habana.

Además, Hegseth visitó el pasado 10 de junio la Base Naval de Guantánamo, donde afirmó ante militares estadounidenses que el futuro de Cuba estaba en manos del presidente Donald Trump y de los dirigentes cubanos.

“Pase lo que pase, el Departamento de Guerra estará preparado y listo para cualquier contingencia que pueda surgir”, declaró entonces el funcionario.

La presión estadounidense sobre Cuba ha aumentado mientras Washington redefine su política hacia el hemisferio y busca reforzar alianzas militares regionales. 

La nueva retórica de Hegseth coloca nuevamente a Cuba entre los países que Washington considera una amenaza o un factor de “influencia maligna” en el hemisferio, al tiempo que la Administración Trump profundiza su estrategia de cooperación militar con gobiernos latinoamericanos dispuestos a enfrentar a organizaciones criminales transnacionales.