Dos hombres resultaron heridos este sábado tras el derrumbe total de una nave de prefabricado en el municipio de Colón, provincia de Matanzas, un accidente que vuelve a poner sobre la mesa los problemas de seguridad en obras y estructuras deterioradas en Cuba.
De acuerdo con información publicada por el medio oficialista Cubadebate, el colapso ocurrió en la tarde del sábado en el área que ocupaba la antigua Unidad Militar de Colón. La estructura perdió estabilidad después de que fueran retirados puntos de apoyo y vigas de carga que sostenían la placa de la nave, provocando el desplome total del inmueble.
El Centro de Gestión de Reducción de Riesgos de Desastres indicó que dos hombres, de 28 y 43 años, quedaron atrapados bajo los escombros. La versión oficial sostiene que ambos participaban presuntamente en esas labores "sin las medidas de seguridad ni la autorización competente".
Al lugar acudieron efectivos del Comando de Bomberos de Colón, el Sistema Integrado de Urgencias Médicas, el Ministerio del Interior (MININT), la Cruz Roja y la Defensa Civil, quienes lograron rescatar con vida a los lesionados y trasladarlos al Hospital Municipal Mario Muñoz.
Ambos presentan golpes contusos, aunque se encuentran fuera de peligro y sus vidas no corren riesgo, añadió el reporte.
Aunque las autoridades atribuyeron el accidente a una supuesta intervención sin autorización y sin medidas de seguridad, el hecho ocurre en un contexto marcado por el progresivo deterioro de las infraestructuras en Cuba y los frecuentes accidentes relacionados con edificaciones en mal estado.
La crisis del sector de la construcción y la falta de mantenimiento han agravado durante años el estado del fondo habitacional e industrial de la isla. Datos oficiales reconocen que el país mantiene un déficit de más de 800 mil viviendas, mientras miles de edificaciones presentan un avanzado deterioro estructural y los derrumbes forman parte de la cotidianidad, especialmente en ciudades como La Habana.
El propio municipio de Colón ha registrado recientemente otros desplomes. En mayo pasado se produjo el derrumbe parcial de la antigua cafetería El Confite, una edificación cuyo deterioro había sido advertido por las autoridades desde años atrás sin que se ejecutaran acciones efectivas para evitar el colapso.
Mientras el régimen continúa anunciando programas para enfrentar la crisis habitacional, la producción de viviendas permanece muy por debajo de las metas oficiales debido a la escasez de materiales, el deterioro de la industria de la construcción y la falta de inversiones sostenidas, problemas que se reflejan tanto en las edificaciones residenciales como en antiguas instalaciones industriales y estatales que permanecen abandonadas durante años.