Al menos 3.586 extranjeros procedentes de más de 40 países han muerto combatiendo en las filas del ejército ruso desde el inicio de la invasión a gran escala contra Ucrania, entre ellos ciudadanos cubanos, según una investigación conjunta de la BBC y el medio independiente ruso Mediazona.
El estudio documenta que la cifra incluye mercenarios, migrantes reclutados, prisioneros incorporados al frente y soldados norcoreanos enviados por Pyongyang en apoyo a Moscú.
"Es un oprobio el que la dictadura castrista siga facilitando el envío de juventud cubana a un matadero que solo sirve a los intereses de Putin", declaró a ADN Cuba el secretario general de la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), Dr. Orlando Gutiérrez-Boronat, al comentar los hallazgos de la investigación.
De ese total, la investigación logró verificar individualmente la identidad de 1.285 combatientes extranjeros fallecidos en el ejército ruso. Entre ellos figuran ciudadanos de Cuba, Estados Unidos, China, Vietnam, Polonia, India, Nepal, Serbia y otros países.
Además, el servicio coreano de la BBC identificó 2.304 soldados norcoreanos muertos mediante el análisis de imágenes satelitales y fotografías oficiales de una ceremonia militar celebrada en Pyongyang. Esos efectivos fallecieron combatiendo contra las fuerzas ucranianas en la región rusa de Kursk, tras la incursión lanzada por Kyiv en agosto de 2024.
La investigación también detalla que los extranjeros que terminaron luchando para Rusia llegaron al frente por distintas vías. Algunos fueron reclutados en cárceles rusas, otros eran migrantes que aseguran haber sido engañados o forzados a firmar contratos militares, mientras que un tercer grupo se alistó voluntariamente atraído por las elevadas remuneraciones ofrecidas por Moscú.
Según los datos recopilados por la BBC y Mediazona, los cinco países con mayor número de ciudadanos fallecidos en las filas rusas son Corea del Norte, Uzbekistán, Tayikistán, Georgia y Azerbaiyán.
Durante la cumbre de la OTAN celebrada en Ankara el pasado julio, un alto funcionario de la alianza declaró a la BBC que alrededor de 24.000 mercenarios extranjeros procedentes de 44 países combaten actualmente junto al ejército ruso en Ucrania.
Cubanos enviados a la guerra
La participación de ciudadanos cubanos en la invasión rusa ha sido documentada por investigaciones periodísticas y organizaciones independientes desde 2023, pese a que el régimen de La Habana ha negado reiteradamente cualquier implicación.
Hasta enero de 2026, el Centro Quiero Vivir, un proyecto ucraniano que divulga información sobre rendiciones y bajas de soldados rusos y extranjeros, había publicado una lista actualizada con 54 mercenarios cubanos fallecidos mientras combatían para Rusia.
La organización advirtió que lo más probable es que sus restos nunca sean devueltos a Cuba, ya que el régimen no reconoce oficialmente el reclutamiento de ciudadanos cubanos para la guerra.
"La Habana no reconoce a sus mercenarios reclutados por Rusia por dinero; ni muertos, ni aquellos que todavía pueden estar vivos y cuyas listas hemos publicado antes", señaló el Centro Quiero Vivir.
El listado divulgado por la organización incluye los nombres, rangos, unidades militares y fechas de fallecimiento de los cubanos identificados.
Las cifras podrían ser mucho mayores. En agosto del año pasado, el diario estadounidense The Washington Times, citando estimaciones acumuladas durante los años de guerra, informó que unos 7.000 mercenarios cubanos integraban las filas del ejército ruso en Ucrania.
De acuerdo con ese informe, los cubanos conforman uno de los mayores contingentes extranjeros al servicio de Moscú, junto con los soldados enviados por Corea del Norte.
Aunque el régimen cubano sostiene que persigue las redes de trata vinculadas al reclutamiento militar, en los últimos años han salido a la luz numerosos testimonios de cubanos que afirman haber sido captados mediante falsas ofertas de empleo o contratos engañosos para terminar combatiendo en Ucrania. Paralelamente, diversas investigaciones han señalado la existencia de estructuras de reclutamiento que operan desde la propia Isla con la tolerancia o complicidad de las autoridades cubanas.