La Fundación para los Derechos Humanos, en colaboración con el Colegio Médico Independiente de Cuba y profesionales cubanos de la salud que abandonaron misiones médicas en distintos países, presentó un mapa interactivo destinado a documentar la presencia internacional de las brigadas médicas cubanas y las denuncias de trata de personas, trabajo forzoso, explotación económica y violaciones de derechos humanos.

Magdelivia Hidalgo, directora del Programa Cuba de la Fundación para los Derechos Humanos, declaró a ADN Cuba este jueves que "este mapa fortalecerá la memoria histórica y fortalecerá la documentación sobre los programas cubanos de exportación de mano de obra, así como su alcance geográfico y los países vinculados. No son casos aislados, es un fenómeno sistemático que ha afectado a miles de trabajadores".

La herramienta identifica los países en los que han operado misiones o brigadas médicas cubanas y reúne información sobre las condiciones denunciadas por médicos y otros profesionales de la salud que participaron en estos programas.

De acuerdo con sus promotores, el proyecto busca visibilizar testimonios sobre retención de documentos, restricciones de movimiento, vigilancia, separación familiar, amenazas de represalias y control de los salarios de los trabajadores enviados al extranjero.

Según testimonios y denuncias recopilados por las organizaciones, el régimen cubano habría retenido entre el 75 % y el 90 % de las cantidades pagadas por los países receptores por los servicios de los profesionales, quienes recibirían solamente una fracción del valor generado por su trabajo.

La herramienta permanecerá en desarrollo y prevé incorporar información país por país, incluidos testimonios de profesionales que abandonaron las misiones para proteger su libertad, integridad y derechos fundamentales.

“Cada testimonio permite comprender la dimensión humana de un sistema que ha sido denunciado por someter a profesionales de la salud a condiciones coercitivas y privarlos de la mayor parte de la remuneración pagada por su trabajo”, afirmó Hidalgo.

“Este mapa dará visibilidad a quienes durante años no han podido contar sus historias y contribuirá a preservar evidencias para futuras acciones de incidencia y rendición de cuentas”, añadió.

Denuncias de trabajo forzoso

Las acusaciones contra el programa de exportación de trabajadores cubanos no son nuevas. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha documentado durante años denuncias relacionadas con prácticas coercitivas y trabajo forzoso, particularmente en las misiones médicas.

La resolución H. Res. 205, presentada en la Cámara de Representantes estadounidense el 10 de marzo de 2025, recoge señalamientos sobre la retención de salarios, confiscación de pasaportes y credenciales profesionales, vigilancia, toques de queda y restricciones de movimiento. También señala denuncias de amenazas o represalias contra profesionales y sus familiares cuando abandonan los programas.

La iniciativa, titulada “Denouncing the human trafficking and forced labor of and profiteering from Cuban medical personnel serving in third-world countries”, fue presentada por el republicano Mark Green y contó inicialmente con los representantes María Elvira Salazar, Carlos Giménez y Jared Moskowitz como copatrocinadores. Posteriormente se sumó Thomas Suozzi.

El documento también insta a los gobiernos extranjeros a pagar directamente a los profesionales cubanos y rechazar el sistema mediante el cual, según las denuncias recogidas, el régimen obtiene beneficios de su trabajo.

Anteriormente, en junio de 2021, el Senado estadounidense recibió el proyecto S. 2138, “Combating Trafficking of Cuban Doctors Act of 2021”, presentado por el entonces senador Bob Menéndez y copatrocinado por Marco Rubio. La iniciativa señaló que el Departamento de Estado había documentado condiciones de trabajo forzoso en las misiones médicas cubanas y mencionó prácticas como la retención de pasaportes y credenciales, vigilancia, restricciones de movimiento y represalias contra familiares.

CIDH también alertó sobre posibles situaciones de trabajo forzoso

Las denuncias han sido analizadas además por organismos internacionales. En abril anterior, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Relatoría Especial sobre Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (REDESCA) publicaron un informe sobre los derechos laborales, sindicales y de movilidad humana del personal sanitario cubano que participa en misiones médicas internacionales.

La CIDH reconoció que algunos países receptores valoran las misiones cubanas como una forma de cooperación que contribuye a fortalecer sus sistemas públicos de salud, especialmente donde la atención médica es limitada. 

Sin embargo, el organismo interamericano manifestó preocupación por denuncias de remuneraciones insuficientes, retención de ingresos, jornadas laborales extensas y asignación de tareas ajenas a la labor sanitaria.

La CIDH y REDESCA señalaron además que, en determinados casos, podrían configurarse situaciones de trabajo forzoso u obligatorio cuando concurren elementos como falta de consentimiento pleno, utilización de medios coercitivos y una finalidad de explotación laboral. También advirtieron que esas circunstancias podrían, en determinados casos, reunir elementos constitutivos de trata de personas.

El informe se basó, entre otros elementos, en testimonios, una audiencia pública temática, una consulta pública, reuniones de trabajo, solicitudes de información a Estados miembros de la OEA y aportes de organizaciones de la sociedad civil. La CIDH indicó que las experiencias documentadas abarcaron 109 misiones médicas internacionales.

La Fundación para los Derechos Humanos y las organizaciones colaboradoras invitaron a médicos, enfermeros, técnicos y otros profesionales cubanos que hayan participado en misiones internacionales a aportar sus testimonios. Según el comunicado, la información será tratada bajo protocolos de seguridad, verificación y protección de identidad cuando los participantes así lo soliciten.

“No dejaremos de trabajar mientras exista un solo médico sometido a trabajo forzoso, privado de su libertad o despojado de la mayor parte de la remuneración generada por su labor. Nuestra finalidad es defender la dignidad, la libertad y los derechos de cada profesional cubano de la salud”, afirmó Hidalgo.