Más de 25 personas fueron detenidas durante un operativo policial realizado en los alrededores de la Secundaria Básica Juan Marinello, en Camagüey, luego de meses de denuncias sobre el presunto consumo y venta del llamado “químico”, según informó este miércoles el periodista independiente José Luis Tan.
De acuerdo con una denuncia recibida por el comunicador, la situación también habría alcanzado a estudiantes del propio centro educativo. Hace pocos días, varios alumnos habrían consumido la sustancia y uno de ellos quedó inconsciente en uno de los pasillos de la escuela, lo que permitió detectar a otros estudiantes presuntamente involucrados.
La misma fuente aseguró que algunos alumnos habrían provocado daños y tomado pertenencias y libros de otras estudiantes. Varios de los presuntos implicados ya habrían sido identificados, aunque todavía faltarían dos por localizar, según el reporte.
La secundaria está ubicada en la calle Pineda, entre Jaime Noguera y Teniente Cañón. Según la denuncia divulgada por Tan, profesores, padres y vecinos de la zona habían presentado más de 200 denuncias por el presunto consumo y comercialización de “químico” en los alrededores del plantel.
El operativo policial habría ocurrido después de que fueran robadas ventanas recientemente instaladas, además de tazas sanitarias y lavamanos de la institución.
Tras la redada, la escuela permanece bajo vigilancia , con presencia de agentes de la Policía y miembros de la Seguridad del Estado. La fuente citada por Tan aseguró que algunos efectivos incluso estarían dentro del centro educativo.
Hasta el momento, no se ha divulgado públicamente un pronunciamiento del régimen cubano que confirme el número de detenidos, las circunstancias de la operación o si existen estudiantes procesados por estos hechos.
El caso ocurre en medio de un aumento de las alertas sobre el consumo de drogas sintéticas entre jóvenes cubanos. En mayo pasado ya se había denunciado la presunta venta y consumo de “químico” en las inmediaciones de la misma Secundaria Básica Juan Marinello.
Aquella denuncia señalaba que personas llegaban en motorinas durante el horario escolar para consumir y presuntamente distribuir la sustancia.
En los últimos meses también se han multiplicado en redes sociales los videos que muestran a jóvenes cubanos aparentemente intoxicados, desorientados o desplomados en espacios públicos. El propio José Luis Tan publicó en junio un video grabado en Camagüey en el que aparecían varias personas en evidente estado de intoxicación, una escena que, según reportes independientes, se ha repetido en otras provincias.
El llamado “químico” es utilizado popularmente en Cuba para referirse a sustancias sintéticas, mientras que otra modalidad de cannabinoides sintéticos circula bajo el nombre de “papelito”. El diario oficialista Granma reconoció a finales de 2024 la circulación de estas sustancias y señaló que entre las drogas identificadas en el país se encontraban el cannabinoide sintético, el “papelito” y el “químico”.
El propio periódico oficialista reconoció entonces que los adolescentes constituyen un grupo especialmente vulnerable al consumo de estas sustancias.
Consumo de drogas aumentó más de 200% desde la pandemia
La preocupación adquiere mayor dimensión después de que especialistas cubanos reconocieran públicamente en junio un incremento considerable del consumo de drogas tras la pandemia de COVID-19.
Durante la inauguración del primer Observatorio Provincial de Drogas de Cuba, en Las Tunas, el toxicólogo Alejandro Mestre Barroso afirmó que el consumo había aumentado más de 200% en comparación con el período prepandémico. En 2024, el Centro Nacional de Toxicología registró unos 600 casos, de los cuales más del 90% correspondieron a drogas sintéticas, según los datos divulgados por el especialista.
Mestre Barroso también señaló que el grupo de mayor consumo se concentra entre los 14 y 25 años, aunque ya se habían documentado pacientes que comenzaron a consumir desde los ocho años. Además, se detectó un incremento entre mujeres, incluidas embarazadas con adicción.
En Las Tunas, los registros mostraron un incremento superior al 81,4% en los casos de consumo entre 2024 y 2025, aunque el medio oficialista Periódico 26 aclaró que este aumento también podía estar relacionado con una mayor demanda de ayuda y no necesariamente significaba, por sí solo, que el consumo hubiera aumentado en esa misma proporción.
El reconocimiento oficial contrasta con años en los que las autoridades cubanas minimizaron públicamente la magnitud del problema. Ahora, la aparición de estas sustancias en los alrededores de centros escolares y las denuncias que involucran a menores muestran una dimensión especialmente preocupante del fenómeno.