La Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), controlada por el régimen cubano, aseguró este miércoles que el país ofrecerá una "férrea e inclaudicable resistencia" si se produjera una intervención militar de Estados Unidos y afirmó que un escenario de ese tipo provocaría "muertes y destrucción" y conduciría a un "baño de sangre".

En una declaración aprobada por los diputados oficialistas, el Parlamento reiteró la narrativa de una supuesta amenaza de agresión estadounidense y afirmó que Cuba no cederá "un palmo de su territorio" ni renunciará a la construcción del socialismo.

"De materializarse un acto irresponsable de esa naturaleza, tropezará con la férrea e inclaudicable resistencia del pueblo cubano, que no cederá un palmo de su territorio, ni la más mínima de sus prerrogativas soberanas", señala el texto.

La declaración añade que una eventual intervención "provocará muertes y destrucción, y conducirá a un baño de sangre", aunque sostiene que no lograría "subordinar a Cuba al dictado neocolonial de los Estados Unidos" ni revertir el sistema político vigente.

Asimismo, el órgano legislativo reiteró su rechazo a lo que denomina "cerco energético" y "castigo colectivo" contra la población cubana, pidió el cese de las sanciones estadounidenses y concluyó con consignas como "¡Cuba quiere paz!" y "¡Digamos No a la guerra!".

El pronunciamiento llega tras un inusual despliegue militar

La declaración se produce pocos días después de unas conmemoraciones del 26 de Julio marcadas por un amplio despliegue de medios militares y un reforzamiento de la seguridad en Pinar del Río, sede del acto central presidido por el dictador Miguel Díaz-Canel.

Imágenes difundidas por el periodista Mario J. Pentón mostraron sistemas de defensa antiaérea desplegados en la provincia, una presencia poco habitual durante una celebración política.

"Tienen temor, pánico, pero también eso es un medio para intimidar al pueblo", afirmó a ADN Cuba el investigador de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC), Luis Domínguez, al ser consultado sobre el despliegue militar observado en los últimos días.

Para el analista, la exhibición de armamento refleja las preocupaciones de la cúpula gobernante ante el deterioro de la situación interna y, al mismo tiempo, busca proyectar una imagen de control e intimidación.

El despliegue coincidió además con un hecho poco habitual: la ausencia de Raúl Castro en el acto oficial por el aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

El general retirado, que durante años fue una presencia casi obligada en esta conmemoración, no asistió a la ceremonia, alimentando las especulaciones sobre la situación interna de la cúpula del régimen en un contexto de creciente tensión política, económica y social.

La nueva declaración de la ANPP profundiza el discurso oficial que presenta a Estados Unidos como una amenaza permanente para la soberanía nacional y justifica la necesidad de mantener al país preparado para una eventual agresión militar.

No obstante, el pronunciamiento llega en medio de la peor crisis económica que ha vivido Cuba en décadas, marcada por apagones prolongados, escasez de alimentos, medicamentos y combustible, una inflación persistente y un éxodo masivo de ciudadanos.