El representante de Estados Unidos para la Gestión y la Reforma de la ONU, Jeff Bartos, acusó al régimen cubano de intentar desviar la responsabilidad por la crisis económica y alimentaria que atraviesa la isla, y cuestionó el manejo de los recursos públicos por parte de las autoridades de La Habana.
Las declaraciones fueron realizadas el miércoles durante una intervención ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en Nueva York, dentro del debate abierto de alto nivel “Alimentos bajo fuego: el papel del Consejo de Seguridad en la mitigación de las crisis alimentarias mundiales y locales”.
La intervención estadounidense se produjo después de que el representante permanente de Cuba ante la ONU, Ernesto Soberón Guzmán, responsabilizara a Washington por las carencias que enfrenta la población cubana.
“Las indignantes acusaciones de Cuba son un intento de desviar la responsabilidad por décadas de corrupción y mala gestión económica. Mientras el pueblo cubano enfrenta escasez, las élites del régimen llevan estilos de vida opulentos, y el Gobierno continúa despilfarrando recursos en complejos turísticos de alta gama y hoteles que permanecen vacíos”, afirmó Bartos.
El diplomático estadounidense añadió que el conglomerado militar cubano GAESA y sus subsidiarias han acumulado más de 18.000 millones de dólares en cuentas bancarias en el extranjero. La cifra fue presentada por Bartos como parte de su argumento sobre la administración de los recursos económicos de la isla.
.@AmbUNReform: As the Cuban people are starving, Cuba’s leaders continue to live opulent lifestyles.
Press reports indicate that Cuba’s military-owned conglomerate GAESA and its subsidiaries have accumulated more than $18 billion in overseas bank accounts.
Meanwhile, the US… pic.twitter.com/1d84iDz4Ft— U.S. Mission to the UN (@USUN) August 27, 2026
La intervención de Bartos respondió a los argumentos expuestos un día antes por Soberón durante el mismo debate.
El representante cubano calificó como una “guerra multidimensional” de Estados Unidos contra la isla y afirmó que el embargo económico, comercial y financiero había sido llevado a “niveles extremos”. Según Soberón, las medidas estadounidenses obstaculizan el acceso de Cuba a combustible, alimentos, medicamentos, fertilizantes, maquinaria e insumos agrícolas, incluidos aquellos destinados al sector privado.
Soberón también vinculó las restricciones estadounidenses con problemas en la generación eléctrica, el transporte, las cadenas de suministro y el funcionamiento de servicios esenciales, y denunció las medidas como un “castigo colectivo” contra el pueblo cubano.
Nuevo choque entre Washington y La Habana en la ONU
El intercambio se produce pocas semanas después de otro enfrentamiento entre representantes de ambos gobiernos en Naciones Unidas.
En julio, Bartos cuestionó públicamente la utilidad de dedicar una sesión de la Asamblea General al embargo estadounidense contra Cuba y preguntó si ese debate serviría para liberar a los presos políticos o impedir que GAESA mantuviera miles de millones de dólares mientras las familias cubanas pasan hambre.
“Solo le da al brutal régimen comunista de La Habana una plataforma de propaganda. Estados Unidos está con el pueblo cubano, no con sus opresores”, declaró entonces.
La Asamblea General aprobó la celebración de ese debate extraordinario solicitado por La Habana con 136 votos a favor, nueve en contra y 30 abstenciones.
Durante aquella sesión, Bartos también cuestionó que el régimen utilizara el foro internacional para responsabilizar a Washington de la crisis de la isla mientras, según denunció, mantiene a más de 800 presos políticos y concentra recursos en manos de estructuras militares.
El nuevo cruce diplomático ocurre en un contexto de creciente deterioro económico y alimentario en Cuba, mientras La Habana insiste ante organismos internacionales en que las sanciones estadounidenses son una causa central de la crisis y Washington responsabiliza al Gobierno cubano por sus políticas económicas y por la administración de los recursos del Estado.