Un documento interno de planificación distribuido por la Red Nacional sobre Cuba (National Network on Cuba, NNOC) desde junio de 2026, y al que ADN Cuba tuvo acceso, instruye a organizadores de todo Estados Unidos a preparar protestas frente a oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), bases militares, centros de reclutamiento e instituciones federales en caso de una confrontación militar entre Washington y La Habana.
El documento, titulado Plan Nacional de Respuesta Rápida (National Rapid Response Plan), constituye un protocolo de movilización nacional para ser activado dentro de las 24 horas siguientes a un eventual ataque militar estadounidense contra la dictadura cubana o a una escalada del conflicto.
El plan pide que las acciones locales apunten a “una o más” de tres categorías, según las condiciones de cada ciudad:
Instituciones federales, incluidos edificios del gobierno federal, tribunales y oficinas de correos.
Bases militares y centros de reclutamiento de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.
Centros de detención y oficinas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El documento no solo identifica las oficinas de ICE como uno de los principales objetivos de protesta, sino que explica expresamente por qué. Según el plan, las manifestaciones en esas instalaciones permitirían "conectar la solidaridad con Cuba con el trabajo de defensa de los inmigrantes y las campañas anti-ICE que se desarrollan en todo el país".
No sería la primera vez que organizaciones de la llamada "solidaridad con Cuba" participan en este tipo de movilizaciones. Las protestas No Kings, por ejemplo, figuran en el calendario de actividades de 2026 del Seattle Cuba Friendship Committee, una de las organizaciones vinculadas a esa red.
La Red Nacional sobre Cuba (National Network on Cuba, NNOC), una coalición con sede en Estados Unidos que agrupa a más de 70 organizaciones, mantiene vínculos documentados con el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), un organismo estatal cubano sancionado por Estados Unidos en junio de 2026.
El 1 de julio, el secretario de Estado, Marco Rubio, calificó a esa organización como el principal "frente de influencia e inteligencia" del régimen cubano y advirtió que quienes mantengan vínculos o realicen transacciones con ella podrán enfrentar sanciones, procesos judiciales o la deportación.
Asimismo, el documento recomienda a los organizadores utilizar un localizador de instalaciones militares elaborado por la organización Black Alliance for Peace para identificar bases y otros objetivos relacionados con la infraestructura militar en sus respectivas comunidades.
También incorpora una guía de "power mapping", una metodología de organización destinada a identificar sindicatos, organizaciones comunitarias y potenciales aliados en cada localidad para ampliar la capacidad de movilización de la campaña. Como objetivo adicional, el plan de la NNOC recomienda organizar acciones en estadios deportivos durante eventos de alta visibilidad, con el propósito de maximizar el impacto público de las protestas.
La estrategia fue promovida públicamente por Onyesonwu Chatoyer, copresidenta de la Red Nacional sobre Cuba (NNOC), miembro del Comité Coordinador Nacional de la Brigada Venceremos e integrante del Comité Central del All-African People's Revolutionary Party (A-APRP).
En un video transmitido por la organización el 12 de junio, Chatoyer afirmó que la red había aprobado el "plan nacional de respuesta rápida" durante su reunión de primavera celebrada a finales de mayo. "En todo Estados Unidos, las organizaciones de la NNOC están organizando respuestas rápidas en caso de un ataque militar de Estados Unidos contra Cuba", señaló.
Más allá de definir los lugares de protesta, el plan establece un cronograma uniforme para todo el país. Si una acción militar ocurriera antes de las 3:00 p. m. (hora del Este), las manifestaciones comenzarían ese mismo día a las 6:00 p. m., hora local, en cada ciudad. Si el hecho desencadenante ocurriera después de ese horario, las protestas se celebrarían al día siguiente.
El objetivo, según el documento, es facilitar una movilización simultánea en múltiples zonas horarias.
El plan de respuesta rápida no aparece de forma aislada. Forma parte del No War on Cuba Campaign Toolkit, un paquete de materiales diseñado para coordinar la comunicación, la formación política y la movilización de las organizaciones afiliadas a la Red Nacional sobre Cuba (NNOC).
El toolkit incluye modelos de resoluciones para ayuntamientos y sindicatos, campañas de recolección de firmas, materiales gráficos, guías de "power mapping" para identificar aliados locales, recursos para redes sociales y contenidos de formación política.
También promueve jornadas internacionales de acción y campañas de apoyo a Cuba. Los materiales presentan una narrativa alineada con la posición oficial del Gobierno cubano.
Incluyen referencias al Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), videos del canciller Bruno Rodríguez Parrilla y campañas para promover el levantamiento de las sanciones estadounidenses y la exclusión de Cuba de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo.
La convocatoria coincide con el aniversario de las protestas del 11J
Mientras organizaciones de derechos humanos recuerdan el quinto aniversario de las protestas del 11 de julio de 2021 —las mayores manifestaciones antigubernamentales registradas en Cuba desde 1959 y tras las cuales más de un millar de personas continúan encarceladas por motivos políticos, según organizaciones de derechos humanos—, varios grupos afiliados a la Red Nacional sobre Cuba (NNOC) promueven actividades a favor del régimen cubano para esa misma fecha.
Entre ellas figura el evento "No War on Cuba", organizado por la Bay Area Cuba Solidarity Network en Berkeley (California), con la participación anunciada de la viceembajadora de Cuba en Estados Unidos, Tanieris Diéguez, y de la segunda secretaria de la embajada, Gabriela González. La convocatoria también es promovida por el comité de Antiimperialismo del capítulo East Bay de los Democratic Socialists of America (DSA).
Las acciones promovidas por la Red Nacional sobre Cuba (NNOC) se producen en un contexto marcado por la persistencia de la represión en la isla. Según el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), el régimen cubano cometió 1.949 acciones represivas contra ciudadanos durante el primer semestre de 2026, mientras más de 1.000 presos políticos permanecen encarcelados, de acuerdo con organizaciones de derechos humanos.
En ese escenario, una encuesta publicada en abril por el Miami Herald reveló que el 79 % de los cubanos y cubanoamericanos consultados en el sur de Florida apoyaba algún tipo de intervención militar estadounidense en la isla. De ellos, un 36 % respaldaba una acción para derrocar al régimen comunista, mientras que otro 38 % favorecía una intervención orientada tanto a un cambio de régimen como a atender la crisis humanitaria.
En conjunto, el plan de "Respuesta Rápida" y el No War on Cuba Campaign Toolkit ofrecen una visión poco frecuente de la estructura organizativa que la NNOC proyecta activar para respaldar la posición del régimen cubano ante una eventual intervención militar de Estados Unidos en Cuba. Los documentos muestran cómo la red buscaba coordinar protestas, campañas de comunicación, construcción de coaliciones y acciones sincronizadas en distintas ciudades estadounidenses.