El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, lanzó este jueves una dura crítica contra Fidel Castro, coincidiendo con el centenario del nacimiento del dictador cubano, y aseguró que su único “éxito” fue destruir Cuba y empobrecer, encarcelar y asesinar a sus ciudadanos.
“Fidel Castro fue un completo fracaso en todo excepto en destruir Cuba y empobrecer, encarcelar y asesinar a su propia gente”, escribió Rubio en X.
El funcionario estadounidense agregó una advertencia para quienes pretendan imitar a Castro: “Sugeriría encarecidamente que cualquiera tentado a seguir su ejemplo lo reconsidere cuidadosamente, porque si lo hacen también se estarían condenando al fracaso”.
Fidel Castro was a complete failure at everything except destroying Cuba and impoverishing, jailing and murdering his own people
I strongly suggest that anyone tempted to try and follow his example should carefully reconsider, because if they do they would be dooming themselves…— Marco Rubio (@marcorubio) August 14, 2026
Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, entonces provincia de Oriente, y este jueves habría cumplido 100 años. Lideró la insurrección que terminó con la dictadura de Fulgencio Batista y llegó al poder tras el triunfo revolucionario de enero de 1959. Castro asumió posteriormente como primer ministro y concentró progresivamente el poder hasta establecer un sistema comunista de partido único.
Documentos históricos del propio Departamento de Estado de Estados Unidos describían ya en 1959 que el gobierno cubano estaba dominado por Castro, quien “gobierna como un dictador”, y señalaban que no había perspectivas de elecciones mientras el régimen restringía cada vez más las libertades individuales.
Castro permaneció al frente del país durante casi cinco décadas, hasta que cedió el poder a su hermano Raúl en 2008. Aunque murió en 2016, el sistema político que construyó permanece vigente y el Partido Comunista de Cuba continúa siendo la única fuerza política legal.
Freedom House califica actualmente a Cuba como un país “no libre” y señala que el Estado comunista de partido único prohíbe el pluralismo político, mantiene el control sobre los medios independientes y reprime la disidencia.
Crisis y represión
El centenario de Castro llega mientras Cuba atraviesa una de las peores crisis económicas de su historia reciente. La población enfrenta prolongados apagones, escasez de alimentos y medicamentos, problemas de combustible y un deterioro generalizado de los servicios públicos.
Human Rights Watch señaló en su informe mundial de 2026 que los cubanos padecen una “grave crisis económica” que limita el acceso a alimentos, atención médica y electricidad, mientras en algunas zonas los apagones llegan a durar hasta 20 horas diarias.
La organización también documentó que el régimen continúa deteniendo y castigando a críticos, activistas y opositores, mientras los tribunales permanecen subordinados al poder ejecutivo.
La represión política tampoco ha desaparecido. Según el último registro de Prisoners Defenders, correspondiente a junio de 2026, Cuba mantenía 1.306 presos políticos, entre ellos 40 personas que fueron detenidas cuando eran menores de edad. La organización documentó además que más de 2.100 personas habían pasado por las cárceles cubanas por motivos políticos desde julio de 2021.
Amnistía Internacional, por su parte, ha denunciado la persistencia de la represión sistemática de la disidencia, las detenciones arbitrarias y las condiciones inhumanas en las cárceles cubanas, además del deterioro del acceso a alimentos y medicamentos.
Cubanos cuestionan el legado de Castro
Mientras el régimen cubano desplegó una amplia agenda oficial para conmemorar el centenario, las redes sociales también fueron escenario de críticas al dictador y a su legado.
Cubanos contrarios al castrismo aprovecharon el 13 de agosto para cuestionar que el nacimiento de Castro sea motivo de celebración y responsabilizaron al sistema que fundó de buena parte de la crisis económica, política y social que enfrenta la isla.
Las críticas contrastaron con la campaña oficial del régimen, que durante meses preparó actividades culturales y políticas para exaltar la figura de Castro. El programa incluyó un coloquio internacional en La Habana, homenajes, exposiciones y actos políticos.
El acto central tuvo lugar en el Teatro Karl Marx de La Habana, en presencia del dictador Miguel Díaz-Canel y de numerosos invitados extranjeros. Más de 1.500 delegados de decenas de países participaron en las actividades organizadas alrededor del centenario.
La jornada también estuvo marcada por la reaparición pública de Raúl Castro, de 95 años, quien había permanecido alejado de la exposición pública durante varios días.