El preso político del 11J Roberto Pérez Fonseca fue agredido por un recluso común en la prisión de Quivicán, en Mayabeque, en un incidente ocurrido delante de varios funcionarios del penal, según denunció este martes su hermano, Alberto Fonseca, en redes sociales.
De acuerdo con el familiar, Pérez Fonseca fue atacado "a traición" por un preso común identificado con el alias de "Deivy Speed Pérez", quien, según su denuncia, estaría vinculado con la Seguridad del Estado.
"Roberto Pérez Fonseca acaba de ser agredido a traición por un preso común que trabaja para la Seguridad del Estado, alias Deivy Speed Pérez, que nunca había tenido ningún problema con mi hermano", escribió Alberto Fonseca.
Su madre, Liset Fonseca, también confirmó la agresión a ADN Cuba este miércoles. "A Roberto lo sacaron a tomar el sol al patio y, delante de la reeducadora, vino un tipo, le dio una galleta y le sacó un cuchillo".
La madre intentó ver a Roberto el martes, sin éxito, y hoy también se encuentra allí.
El hermano del prisionero aseguró que la agresión ocurrió delante de los guardias del penal. Posteriormente, en un video publicado en redes sociales, explicó que Roberto se encontraba en el patio de la prisión cuando el hombre lo golpeó en presencia de los funcionarios y de una reeducadora, y posteriormente sacó un cuchillo.
Alberto Fonseca considera que el incidente forma parte de una estrategia de la Seguridad del Estado para provocar a su hermano y conseguir que se involucre en una nueva pelea que pueda derivar en una causa penal.
"Cómo vengo denunciando la trama de la Seguridad del Estado para que mi hermano se busque un problema y así condenarlo por una causa común es más que evidente", afirmó.
El familiar responsabilizó directamente al régimen cubano por cualquier consecuencia que pueda sufrir Pérez Fonseca y aseguró que durante las últimas semanas se ha intensificado el acoso y las provocaciones contra el preso político.
Las agresiones y los intentos de agresión tendrían como objetivo no solo causarle daños físicos, sino también provocar una reacción de Pérez Fonseca que pueda ser utilizada por las autoridades penitenciarias para abrirle un nuevo proceso penal, añadió.
La situación ocurre además mientras el prisionero enfrenta varios problemas de salud. El pasado mes, su familia denunció que Pérez Fonseca se encontraba enfermo en la prisión de Quivicán, con fiebre y síntomas que podían corresponder a una neumonía.
El preso político ha padecido anteriormente problemas pulmonares, que, según denuncias familiares, se agravaron después de haber sido recluido en celdas de castigo dentro del sistema penitenciario cubano.
Pérez Fonseca también padece varias úlceras bulbo duodenales, esofagitis aguda y duodenitis eritematosa y congestiva. En enero pasado, su madre, Liset Fonseca, denunció que el médico de la prisión de Quivicán estaba desconociendo diagnósticos anteriores y reduciendo sus padecimientos a una supuesta gastritis.
Condenado por las protestas del 11J
Roberto Pérez Fonseca cumple una condena de 10 años de prisión por su participación en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en San José de las Lajas, Mayabeque.
El Tribunal Municipal Popular de San José de las Lajas lo sancionó por los delitos de desacato, atentado, desorden público e instigación a delinquir.
Su caso adquirió notoriedad debido a que durante las manifestaciones rompió públicamente una fotografía del fallecido dictador Fidel Castro.
Pérez Fonseca cumple su condena en la prisión de Quivicán y anteriormente ha sido objeto de medidas disciplinarias y condiciones de reclusión denunciadas por sus familiares y organizaciones de derechos humanos.
En 2024, Amnistía Internacional lo reconoció formalmente como preso de conciencia junto a otros tres prisioneros cubanos, al considerar que se encuentra encarcelado por ejercer derechos fundamentales.